<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101</id><updated>2011-04-21T23:15:34.948Z</updated><title type='text'>L'hemeroteca del senyor Jauss</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-8819523442221958426</id><published>2008-06-09T21:21:00.002Z</published><updated>2008-06-09T21:25:14.945Z</updated><title type='text'>El buen libro de papel</title><content type='html'>&lt;b&gt;José Antonio Millán&lt;/b&gt;, &lt;i&gt;El País&lt;/i&gt;, 07/06/2008&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los libros son estupendos: es lo mejor que hay para leer, están bien de precio, no necesitan recarga, pasarán a nuestros herederos con nuestras anotaciones y subrayados y, cuando los sacamos de paseo, informan al universo acerca de nuestros gustos y aficiones, a través de sus cubiertas... Los metemos en nuestros bolsillos y mochilas, los zarandeamos en mudanzas, los dejamos caer al suelo inadvertidamente, y ahí están: siempre a nuestro servicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero... tienen un pequeño problema. Quiero releer el primer libro que me recomendó mi madre. O: se me antoja volver sobre ese interesante ensayista del XIX. O incluso: no leí en su momento el poemario de Fulano. Encontrar un libro de hace dos, cinco, veinte, cuarenta o doscientos años puede ser sencillamente imposible. A cambio, cada año hay decenas de miles de títulos nuevos, aunque: ¿cómo saber cuáles están destinados a ocupar un lugar en nuestro corazón? Y por último: ¿cuál de los muchos libros que no he leído, de cuya existencia incluso nada sé, es vital para mí...?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No: el libro no es un problema. Lo que es un problema es encontrar el que quieres (por un lado) y saber cuál de las centenas de millares, viejos y nuevos, que existen deberías leer (por otro). Es decir: el problema es una industria basada en la novedad y la circulación rápida. Cuando se habla de la muerte del libro en realidad se está hablando de la quiebra de ese sistema. Vamos a ver: ¿qué envidiamos más de ese &lt;span style="font-style: italic;"&gt;e-book&lt;/span&gt;, su pantalla plateada o el hecho de que te puede traer en segundos el libro que quieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro del futuro, el que estamos construyendo hoy entre todos, nos promete lo mejor de los dos mundos: el flujo de informaciones instantáneas, y el antiguo y acreditado objeto-libro. Las hibridaciones serán múltiples, y las que voy a contar no son ciencia-ficción, sino realidades actuales. Como por ejemplo: libros desaparecidos que vuelven a la vida en tiradas de pocos ejemplares (impresión sobre pedido). Libros editados modernamente, localizables con toda facilidad en bases de datos. O libros del pasado accesibles en sitios web que agrupan a centenares de librerías de viejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los procedimientos para orientarnos en el espeso magma de lo no leído. Por ejemplo: libros tradicionales pero que también tienen su texto en la Web, de modo que cuando rastreamos un concepto nos los topamos en los buscadores. Lectores que etiquetan y comentan sus libros en sitios web colectivos para que otros los conozcan. Autores que exponen sus obras, y a veces sus procesos creativos, a la vista del público...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges imaginaba el paraíso bajo la forma de una biblioteca. Pero ¿qué es la biblioteca sino la promesa de una gigantesca reserva de libros y un orden para encontrarlos? En lejanos almacenes, en librerías de novedades y de segunda mano, custodiados en bibliotecas, o incorpóreos como arquetipos digitales listos para ser impresos esperan cientos de miles de libros, y hoy una red mundial de búsquedas y recomendaciones, como nunca ha existido, permite llegar hasta ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos gustan los textos en la Red, adoramos los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;e-books&lt;/span&gt;. Pero para sentarse cómodamente y leer no hay nada como los buenos, los amigables libros de papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cada vez están más cerca.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-8819523442221958426?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/8819523442221958426/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=8819523442221958426&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8819523442221958426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8819523442221958426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2008/06/el-buen-libro-de-papel.html' title='El buen libro de papel'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-8788228011632319936</id><published>2007-10-11T09:51:00.000Z</published><updated>2007-10-11T09:55:42.733Z</updated><title type='text'>Kafka en Francfort</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pocas cosas estimulan más a un buen escritor que ser cuestionado, ignorado o repudiado en su país de origen. A veces pienso que el exilio, el monasterio, el calabozo o el desierto se inventaron para que los escritores pudieran defenderse de las maniobras y corruptelas de políticas sociales, literarias o lingüísticas. Franz Kafka, nacido en Praga, que hablaba y escribía checo en la intimidad, y había elegido el idioma alemán como lengua literaria, ¿era, entonces, un escritor checo, o bien un escritor alemán? Un hombre con la identidad dividida, como tantos escritores del actual mapa literario. Su peculiar y asfixiante mundo íntimo fue totalmente checo en contraposición al lenguaje novelesco alemán, idioma cuya claridad de pensamiento y rigor narrativo seducía a Kafka. Y, por supuesto, Kafka era además judío, y, también entonces, en Praga, un judío-checo de expresión alemana estaba doblemente aislado, era un judío entre los alemanes y un alemán entre los checos.&lt;/p&gt;                 &lt;p style="text-align: justify;"&gt;Siempre se sintió viviendo en un "gueto social y lingüístico, con muros invisibles", escribió. Y ni su muerte ni su fama eterna consiguieron que sus conciudadanos dejasen de proscribirlo. Marta Zelezná, de la Sociedad Franz Kafka, declaró hace seis años en la BBC, que la ciudad "tiene una relación ambivalente con su más famoso escritor. No es considerado 'nuestro escritor' porque era judío y escribía en alemán". Y según su biógrafo N. Murray, "en la edición checa de &lt;i&gt;Quién es quién&lt;/i&gt; en la historia, su nombre no aparece. Y, algo todavía más inaudito, sólo ahora (2006) su obra completa se publica en traducción checa".&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Será entonces Kafka un escritor alemán praguense? ¿Cómo diablos las nuevas normativas de los gobiernos nacionalistas, tan proclives a purismos y etiquetas, se atreverían a denominarlo? Dudo que a Kafka le preguntasen alguna vez por el motivo de que siendo checo, y hablase checo con fluidez, escribiera sus libros en alemán. Y si me apuran, peor aún: ¿le mortificaron constantemente con la pertenencia a una u otra cultura? ¿Qué si era más judío que checo, más alemán que judío? Unas singulares circunstancias lingüísticas configuraban la expresión específica del cosmopolitismo praguense. Como dice Ripellino en su &lt;i&gt;Praga Mágica,&lt;/i&gt; la lengua checa soportaba un hormigueo de locuciones alemanas y, por otra parte, a pesar de las muecas desaprobatorias de los charlatanes puristas, "a menudo, un buen germanismo es hoy más checo que una frase checa antigua". Praga, como ahora Barcelona y otras ciudades multiculturales europeas, era un cruce de culturas diversas e imperiosas, con multitud de talentos en lenguas y perspectivas diferentes.&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;La Universidad de Praga, una de las más antiguas de Europa, estaba dividida en dos facultades: la checa y la alemana, y los sentimientos nacionalistas eran fuertes en ambas. Acaso para huir de la claustrofobia reduccionista, Kafka ingresó en un Club de Lectura de estudiantes alemanes con una excelente biblioteca. El checo, sin embargo, seguía siendo su idioma familiar y afectivo (le rogó a su amante Milena que le escribiera en checo porque de ese modo sus palabras le llegaban más adentro), hablaba un checo elegante y literario mientras dejaba que su literatura naciera y creciera en una lengua cada día conquistada. Es conocida la incertidumbre de Kafka en el empleo de la sintaxis y el vocabulario. Y cómo esta resistencia alimentó su genialidad literaria. Para decirlo rápido, explotó su condición de &lt;i&gt;alemán praguense&lt;/i&gt; para escribir en un lenguaje único, exacto, vivido y altamente personal.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pongamos que Kafka hubiera nacido en Cataluña y hubiese leído periódicos de Barcelona, y se hubiera relacionado con personas tan bilingües como él. Y hubiera escrito en un castellano barcelonés, genial e inimitable. Hablaría catalán &lt;i&gt;(checo)&lt;/i&gt; y le interesaría muchísimo la lengua y la cultura catalana &lt;i&gt;(checa).&lt;/i&gt; Sobre su escuela primaria había un cartel con este mandamiento: para un niño checo una escuela checa. Pero también le fastidiaba el amaneramiento de los alemanes de Praga porque usaban "un alemán inflado, retórico y cerrado", como apunta Wagenbach. Por su lado, según se atrevió a subrayar un crítico, los escritores praguenses, "más preocupados por salvar la lengua, cayeron en un frenesí literario, pero lo que hacían era empolvar y maquillar el pequeño mundo". Lo cierto era que, también por estas razones, Kafka no se sentía bien en Praga. Amaba Praga tanto como también la odiaba, lo que queda magníficamente retratado en sus novelas. La consideraba una ciudad provinciana. Y, sin embargo, tanto la vida como la obra del autor no serían la misma sin la idiosincrasia de esta ciudad, desde entonces la ciudad de Kafka. Porque, mal que les pese a algunos checos, la ciudad mágica no podrá disociarse nunca de la existencia de su autor "apátrido".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Pero imagínense, entonces, el gran dilema que representaría para la historia, y para la obra literaria de este "descatalogado" escritor, si al Kafka catalán/castellano o checo/alemán, se le discutiese su presencia o exclusión a la Feria del Libro de Francfort 2007, en el que el país invitado y festejado es Cataluña. Si vinieran los altos mandos patrióticos imponiendo la orden de que todo lo que en tiempos de Kafka se escribiera en alemán/castellano no merecería el derecho de formar parte representativa de una cultura checa/catalana y que debería ser discriminado. ¿A qué les recuerda esta clase de imposiciones de casta geográfica? Me pregunto si el país alemán, que ha tenido la gentileza de invitar al Kafka catalán barcelonés, conoce exactamente la realidad de la riqueza y cultura extraordinaria de la doble o múltiple cultura catalana, con dos lenguas, como mínimo, que se hablan, se escriben y, por fortuna, también se mezclan. De igual manera que ya no se puede concebir Praga sin Kafka, tampoco se puede concebir Barcelona sin su cultura de dos lenguas. Ya es sabido que es de políticos manipular con la mentira y de escritores como Kafka levantar verdades. Y siguiendo las directrices que ahora plantean políticos y gestores invitados a Francfort, ¿sería admisible dar la orden finalmente de que Kafka, al ser un autor "sin patria ni lengua propias ni definidas por los patrones de subvenciones culturales", el gobierno que hoy presumiera de representarlo decidiera proscribirlo junto a la lista de pequeños kafkas tan anómalos como el primero?&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué diría Francfort si alguien se atreviese a calificar de impropio, antinatural y anómalo al escritor bilingüe Franz Kafka? Y, lo más importante: ¿qué diría Kafka? Ordenaría de nuevo que hicieran cenizas de su obra. Y, me temo, esta vez su ruego no sería desairado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;NURIA AMAT&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;El País&lt;/em&gt;, 16/10/2006.&lt;br /&gt;&lt;hr&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-8788228011632319936?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/8788228011632319936/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=8788228011632319936&amp;isPopup=true' title='1 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8788228011632319936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8788228011632319936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2007/10/kafka-en-francfort.html' title='Kafka en Francfort'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-8325509758373375973</id><published>2007-08-10T08:20:00.000Z</published><updated>2007-08-10T08:27:19.434Z</updated><title type='text'>Tinieblas en el noroeste</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;El muy amado Juan García Hortelano nos contó que en algún momento de su agitada juventud tuvo trato con un grupo de bohemios adictos al coñac de garrafón, memoria viva del siglo XIX, los cuales, en una disputa sobre la antigua institución de las casas de lenocinio, alababan sobremanera los refinados centros catalanes, uno de los cuales, en el nacimiento de la calle Tapias de Barcelona, ofrecía &lt;i&gt;tableaux vivants&lt;/i&gt; a la manera francesa, pero con desbordada fantasía sureña. Un conocedor afirmaba no haber visto en su vida espectáculo más lúbrico y depravado que el cuadro viviente titulado &lt;i&gt;Manresa a les fosques (Manresa a oscuras),&lt;/i&gt; orgullo del local, pero cuando se le preguntaba en qué consistía el tal tablado, enrojecía, farfullaba y no encontraba palabras para describirlo, tanto era el complicado conjunto e interconexión de las diversas mancebas que hasta número de ocho intervenían en el mismo.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Algo similar ha sucedido en las últimas semanas en Barcelona y si bien no puede decirse que la población haya montado un cuadro viviente de supremo erotismo, sí cabe afirmar que la ciudad se ha convertido en una tenebrosa casa de putas &lt;i&gt;(casa de barrets)&lt;/i&gt; en la que los ciudadanos hacían de espectadores atónitos, mientras los políticos, a modo de pupilas, se entregaban a las más inverosímiles y oníricas contorsiones. Días atrás pude ver por la televisión a uno de los hijos de Jordi Pujol, mozo que se adorna con patillas de boca de hacha que le dan un aire trabuquero &lt;i&gt;(trabucaire),&lt;/i&gt; acusando con toda la razón del mundo a un tembloroso &lt;i&gt;conseller&lt;/i&gt; ("consejero") de actuar como el jefe de una asociación de vecinos y no como responsable de la energía en Cataluña. Boquiabierto, el público admiraba las inverosímiles convulsiones del cuerpo de los diputados con iluminado horror.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;En este particular &lt;i&gt;Barcelona a les fosques&lt;/i&gt; que han vivido y siguen viviendo los vecinos de la ciudad que fuera bautizada por su ayuntamiento como la &lt;i&gt;millor botiga del món&lt;/i&gt; ("el mejor establecimiento público del mundo") han ido apareciendo en su más cruel desnudez y en retorcidos números las capacidades imaginativas y morales de nuestros representantes.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Es de todo punto evidente que Barcelona no ha dejado de crecer a pesar de los esfuerzos de los partidos nacionalistas para que lo hiciera en dirección única: la de continuar siendo capital de un &lt;i&gt;país molt petit&lt;/i&gt; ("un país pequeñito"), adecuado al talento y la voluntad de la elite dirigente nacional. Sin embargo, no cabe duda de que nadie les ha hecho el menor caso y el trabajo (mal pagado) de buena parte de la población ha creado una ciudad digna de Gargantúa. En este momento la densidad urbana es la propia de cualquier ciudad oriental, de ésas en donde toda actividad (con predilección por los entierros) concentra a cien mil varones aullantes unos encima de los otros tirándose de las barbas. El simulacro de que la corona de ciudades que rodea a Barcelona no tiene la menor relación con Barcelona, desmentido por millones de automóviles que entran cada día en la ciudad, ha colapsado la red de carreteras y ni siquiera los carísimos peajes (rotundo desmentido a la leyenda de la avaricia catalana) detienen el &lt;i&gt;tsunami&lt;/i&gt; humano que trata de llegar a su trabajo cada mañana con la lengua fuera.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Comunicaciones, aeropuertos, electricidad, agua, red de metros, muelles y demás sistemas de circulación de mercancías calculados para un país enano y para una ciudad de misa de doce, dan risa o hacen llorar. Que de ello tenga toda la culpa el malvado y nunca bien definido "Madrit" no se lo traga ya nadie. Ni los secesionistas, desde que han abandonado sus pueblicos y han accedido a una información más rigurosa sobre cómo funciona una región europea. Eso no quiere decir que, en efecto, no haya habido una abulia inadmisible por parte de los ministros que se supone tienen a España entera en la cabeza. Me temo que la tienen por partes y según quién manda en presidencia. En todo caso, ahora es quizás un poco tarde y van a tener que detraer inversiones de todos los azimuts, como dicen nuestros vecinos, si no quieren que la cosa acabe con otro levantamiento de los segadores &lt;i&gt;(els segadors)&lt;/i&gt; versión urbana y con &lt;i&gt;botellón&lt;/i&gt; Molotov en lugar de la atávica hoz &lt;i&gt;(falç)&lt;/i&gt; del himno nacional.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Dicho lo cual y en defensa de la verdad, añadamos que la otra parte de responsabilidad la tienen los políticos catalanes que desde hace treinta años están más preocupados por cómo se peina la gente y si respetan el modo catalán de dejarse flequillo que de las redes eléctricas o el transporte público. Todavía hoy un alcalde de pedanía puede detener un tendido de alta tensión, dos &lt;i&gt;consellers&lt;/i&gt; una extensión de aeropuerto y tres diputados de la Generalitat colapsar la totalidad de las inversiones en infraestructuras. El actual Gobierno municipal está a punto de modificar por sexagésima vez el trazado del AVE antes de que llegue. Sin tapujos: en Cataluña no se sabe quién manda. Incluso es posible que no mande nadie.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Los lugares más o menos civilizados a los que nos comparamos constantemente hacen algo más que tener un rollizo club de fútbol. Tienen, por ejemplo, instituciones técnicas serias. Y las respetan. Me pregunto yo si buena parte de los desastres de la &lt;i&gt;Barcelona a les fosques&lt;/i&gt; no será que los técnicos han dejado de tener la menor importancia para políticos y empresas y sólo se escucha con exquisita atención a los contables. Llámenlos jefes de &lt;i&gt;marketing,&lt;/i&gt; si lo prefieren. En los países normales, una vez se ha escuchado a los técnicos y se conoce la mejor y más barata solución, los políticos están para tomar decisiones y ponerlas en práctica. Me pregunto yo si los políticos catalanes son capaces de semejante cosa. La imagen que dan es la de gente dubitativa, medrosa, influenciable, voluble, contradictoria, confusa y con muy poca autoridad. Todos acaban mascullando: "¿Y a mí qué me cuenta?, yo soy un &lt;i&gt;mandao".&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;La falta de autoridad obedece a razones profundas. En los lugares civilizados a los que me he referido hay una jerarquía que se establece democrática, económica y socialmente. Luego todos tratarán de saltarse la línea de mando mediante sobornos, corruptelas, favores, amenazas o enchufes, pero por lo menos la cadena está clara. Vean si no estos días al fino Villepin declarando ante el señor juez o recuerden cuántos altos cargos de empresas colosales han mordido el polvo en los EE UU. En Cataluña nadie sabe quién manda y todos suponemos que basta una llamada de teléfono para que de la noche a la mañana se anulen planes, se desvíen trazados, se extiendan aeropuertos por lugares inverosímiles o surjan estaciones de metro en medio de la nada, como esos teatros nacionales construidos justamente donde no hay ni un miserable autobús. Yo he visto aparecer en la autopista AP-7, dirección norte, un aluvión de camiones desviados de Gerona por un alcalde listísimo y vomitados a la autopista justo cuando pasa de tres a dos carriles. Nadie sabe cómo ha sido, pero ahí están, haciendo carreras entre ellos y adelantándose a 0,7 kilómetros por hora. Y todo para no incomodar a los gerundenses con sus ruidos y sus gases. ¡Quién tuviera a ese alcalde!&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;Si en lugar de construir un país feérico, en donde todo el mundo se parezca a Núria Feliu y a Lluís Llach, nuestros representantes decidieran construir un país real, es posible que se percataran de que una ciudad como Barcelona, en efecto, no puede tener al mando un jefe de asociación de vecinos, como dice tan acertadamente ese hijo de Pujol de vis agitanada. Para lo cual es esencial que se pongan de acuerdo sobre quién manda aquí. ¿Nosotros, quiero decir, los que pagamos? ¿Ellos, los que cobran? ¿La Caixa, Endesa, Telefónica, Iberia, y &lt;i&gt;tutti cuanti?&lt;/i&gt; ¿Las inmobiliarias? ¿Los recaudadores de los partidos? ¿La prensa local? ¿Una docena de familias? ¿Los hijos y nietos de esas familias? ¿Woody Allen? Porque lo que hasta ahora llevamos de política catalana nos ha convencido de que quien no manda, pero es que absolutamente nada, es nuestro representante en esta tierra afamada internacionalmente por la invención del &lt;i&gt;Manresa a les fosques.&lt;/i&gt; Y no manda porque carece de responsabilidad. Es decir, no se siente responsable de nada y tiene cara de a mí que me registren. Un irresponsable henchido de amor patrio, eso sí.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Félix de Azúa&lt;/b&gt;, a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El País&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;hr /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-8325509758373375973?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/8325509758373375973/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=8325509758373375973&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8325509758373375973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/8325509758373375973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2007/08/tinieblas-en-el-noroeste.html' title='Tinieblas en el noroeste'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-2596285320163797244</id><published>2007-03-21T11:24:00.000Z</published><updated>2007-03-21T11:32:04.004Z</updated><title type='text'>La mala vida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;i&gt;En memoria de Josep Maria Huertas Clavería&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;br /&gt;A la Transición de hace treinta años le están saliendo las primeras canas y quizá por eso ya son múltiples las perspectivas posibles para hablar de ella. Cuando era una niña delicada y admirable apenas nadie discutía nada y la versión era oficial e incuestionable; cuando fue adolescente le salieron algunos descalificadores más interesados en su ruido propio que en argumentar sus descalificaciones (hablo de un mal libro con una idea central aprovechable, &lt;i&gt;El precio de la transición,&lt;/i&gt; de Gregorio Morán) y ahora que ya es mayor deberíamos sentirnos con libertad para tratarla como una adulta porque lo es, porque como sujeto histórico ha desarrollado sus propios vicios y sus propias manías, porque el relato que la ha entregado ha heredado inercias indeseables y algunas de ellas directamente falsas. Los hábitos del lenguaje se pegan de mala manera a las cosas, incluidas las cosas históricas, y acaban deformándolas hasta que una nueva depuración o una dieta severa vuelve a describirlas con más exactitud.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;br /&gt;Por lo visto, algunos estamos contando una versión de la Transición que no es la de toda la vida y también aquí pecamos de revisionistas y maniqueos. Se pretende que es desleal con el espíritu de la Transición rechazar el área semántica que suele aludir a ella en términos de concordia y reconciliación de los desastres de la guerra, o como el momento desde el cual ya no habría más vencedores ni vencidos. Pero si la Transición sigue contándose con ese lenguaje, la pregunta de emergencia es histórica: ¿Y dónde ha ido a parar la crueldad represiva del franquismo? ¿No estaba en medio de la guerra de ayer y del presente de 1978? A la vista del abuso de la derecha hablando así de la Transición, todavía hoy, uno tiende a pensar que salió tan rematadamente bien que entre todos nos hemos comido cuarenta años de dictadura franquista, de un tiempo histórico que machacó hasta la exasperación que el franquismo fue la victoria de unos sobre otros, que la reconciliación era plena y absolutamente inviable, que nada de lo que pudiera hacer sospechar que los vencidos tenían algo de razón pudiera ser de circulación pública.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;br /&gt;Pero además esa definición hace caso omiso de lo esencial en la transición política: fabricar las garantías institucionales para abrir un sistema de participación democrática y libertades civiles que el propio franquismo, y no un mal hado o un aire malsano, había ignorado y combatido sin piedad hasta su mismo final. Si a esa etapa la llamamos Transición es precisamente porque designa el paso hacia un sistema democrático desde una dictadura sin paliativos, una dictadura armada y criminal, con gestores, políticos, administradores y jueces, pero sin partidos ni libertad de expresión ni de opinión ni de reunión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;&lt;br /&gt;La Transición en versión reconciliadora oculta en el fondo la realidad del franquismo vivido como experiencia represiva y en la forma un propósito mucho peor: la neutralización de las responsabilidades, la equiparación de culpas a la altura de 1975, 1976, 1977. Y esa sigue siendo una versión miope porque parece resignarse a dar por bueno el franquismo, como si hubiese sido apenas una mala costumbre más de los españoles. Pero es al revés: fue el franquismo el que tuvo que rectificar su posición equivocada porque era reo de culpa democrática y fue ese sistema el que había ejercido una victoria revanchista con abuso estructural de poder en todos los órdenes civiles, políticos e intelectuales. Así que no hay precisamente una gran dosis de gratitud alguna debida al régimen tras la muerte de Franco, como no fuese la comprensión tardía, lenta y hondamente reticente de la necesidad de crear un orden democrático. Concordia y reconciliación son, a lo sumo, los lemas para contar una transición cuando no era posible llamar a las cosas por su nombre, cuando necesitábamos muletas verbales para no decir lo que todos sabían y casi todos procuraron disimular con el fin de asegurar una base posible hacia la democracia: que al menos no fueran las palabras fuertes las que estropeasen un asunto tan complicado y no fuesen a excitar en exceso a los excitables militares golpistas de entonces. Veinte años después no cabe disimular que quien llevaba muy mala vida, necesitada de inmediata y urgente rectificación, era la dictadura franquista. Tuvo la fortuna de contar con la buena fe y las ganas de paz de la oposición democrática. Quien puso el perdón y la indulgencia, quien actuó con magnanimidad fue quien podía hacerlo: la oposición democrática no tenía el poder pero tenía la razón frente a quienes seguían sosteniendo con su esfuerzo, con su buen hacer, con su profesionalidad un tinglado oxidado y democráticamente inaceptable. Antepuso el perdón y la reconciliación a la verdad, y renunció provisionalmente al recuento histórico y documentado de las actividades y responsabilidades de quienes formaron parte de aquel poder, de sus jueces, de su corrupción constitutiva.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Pero haber obviado entonces esas cuentas, como se hizo razonablemente, es muy distinto de negarlas o seguir fingiendo que no existieron y que Fraga no fue nunca franquista, como él mismo decía hace poco, sino un mero colaborador accidental. A la Transición conviene dejar de disfrazarla puerilmente de concordia y reconciliación e ir identificándola como lo que fue: la victoria trabajada y muy tardía contra una dictadura de origen fascista y mentalidad nacional-católica, que fue saliendo de sus propias aberraciones con la ayuda de unos cuantos políticos de casa y con el empuje sacrificado y valiente de una escasa oposición democrática, marxista, democristiana, liberal o comunista. Esa oposición pasó de ser vencida y vejada por el franquismo a ser vencedora y cedió parte de su razón para construir la base de garantías de la transición. Sería alarmante descubrir ahora que aquella magnanimidad de las fuerzas de la oposición valió por una inaceptable absolución del franquismo. Que hayamos empezado a comprender las amargas patologías de la sociedad franquista no significa exonerarla de sus responsabilidades ni, desde luego, de buena parte de su enfermo legado.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;Jordi Gràcia, a &lt;/span&gt;&lt;i style="color: rgb(255, 255, 255);"&gt;El País&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-2596285320163797244?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/2596285320163797244/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=2596285320163797244&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/2596285320163797244'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/2596285320163797244'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2007/03/la-mala-vida.html' title='La mala vida'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-5041022091869136337</id><published>2007-01-28T21:56:00.000Z</published><updated>2007-01-28T22:01:38.456Z</updated><title type='text'>L'agent, l'éditeur et la dictature des «big books»</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;«Au cours des derniers mois, la presse française s'est particulièrement intéressée au rôle des agents littéraires. Tout d'abord lorsqu'il s'est trouvé qu'un agent avait été partie prenante dans la négociation de l'à-valoir considérable versé par Hachette à Michel Houellebecq (celui-ci est censé avoir touché environ 1 million d'euros pour &lt;i&gt;La Possibilité d'une île&lt;/i&gt; publié chez Fayard en 2005, NDLR). Ensuite, dans la discussion avec Gallimard à propos du livre de Jonathan Littell. Aussi l'entretien accordé par Andrew Wylie au &lt;i&gt;Monde des livres&lt;/i&gt; (6 octobre 2006) aurait-il pu être utile. Il offre certainement une description flatteuse de l'image que ce dernier voudrait donner de lui-même. Hélas, je ne pense pas que qui que ce soit dans l'édition new-yorkaise puisse croire un seul instant à cette autoglorification.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»Dans les dernières décennies, il y a eu d'excellents agents littéraires à New York. Des agents qui ont simultanément aidé les auteurs et les éditeurs à préserver les liens qui les unissent. Les éditeurs acceptaient de publier chaque nouvel ouvrage d'un auteur quelles que soient ses ventes potentielles. De leur côté, les auteurs et leurs agents acceptaient des à-valoir justifiés par ces ventes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»Le contrôle croissant des conglomérats sur l'édition a conduit nombre d'agents à changer leur manière de travailler. Notamment en mettant en avant cet argument : si les très gros éditeurs étaient d'abord intéressés par le profit, pourquoi les auteurs ne le seraient-ils pas ? Fi des vieilles formes de loyauté : les droits de chaque ouvrage devaient être offerts à qui en proposerait le meilleur prix. Résultat : un petit nombre d'auteurs se sont vu offrir des à-valoir de plus en plus élevés - des sommes qui souvent n'étaient pas couvertes par les ventes. Andrew Wylie a contribué à ce processus en amenant des auteurs littéraires comme Philip Roth - l'homme a en effet très bon goût, cela personne ne le nie - à quitter leur éditeur de toujours pour rejoindre le plus offrant.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»La conséquence de cette façon d'agir a été extrêmement préjudiciable à la fois aux éditeurs et aux auteurs. La polarisation qui existait déjà entre les best-sellers et les autres titres s'est considérablement accrue. Toutes les grosses maisons se sont mises à dépendre des quelques livres qu'elles étaient susceptibles, sinon forcées, de surpayer. Ce qui signifie que leurs budgets se sont considérablement réduits ou du moins qu'il leur reste très peu d'argent pour tous les bons livres qui ne deviendront pas forcément des best-sellers. Les librairies croulent sous les livres achetés à grands frais au détriment des autres - même si, comme le souligne Wylie lui-même, une énorme avance ne garantit pas forcément un succès commercial. Les éditeurs les plus cyniques n'hésitent pas à laisser tomber un titre cher qui ne remplit pas ses promesses. Même les auteurs dont le succès n'est pas tout à fait à la hauteur de l'avance accordée deviennent soudain moins attrayants aux yeux des éditeurs, ce qui n'aurait pas été le cas si leurs exigences de départ avaient été moindres. Quant aux agents, eux aussi ont fini par se focaliser sur les "big books", montrant beaucoup moins d'intérêt pour les livres plus modestes et de qualité. Il est beaucoup plus facile de décider que le prochain Philip Roth vaudra très cher que d'essayer de découvrir ses successeurs potentiels. Et nombre d'éditeurs new-yorkais ont vu Andrew Wylie "débaucher" des auteurs en leur faisant miroiter de plus gros à-valoir mais qui n'ont pas eu d'impact sur le volume de leurs ventes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»L'exemple de Michel Houellebecq montre que cette manière de travailler gagne la France, même si, heureusement, il y a encore peu d'agents en France et moins encore d'agents souhaitant suivre la voie de Wylie. En l'occurrence, Hachette, le plus gros enchérisseur, a consenti une avance exceptionnellement élevée selon les standards français. L'acquisition des droits a été annoncée par Arnaud Lagardère lui-même et non par l'éditeur de Houellebecq. Comme on pouvait s'y attendre, les attentes, qui étaient fortes, furent déçues. L'auteur, qui est passé d'un éditeur à un autre, a certainement ressenti cette déception. Et désormais, si le modèle américain continue à s'appliquer, chacun de ses nouveaux livres devra être remis en jeu auprès de la collectivité des éditeurs, le problème étant que le nombre d'enchérisseurs potentiels est bien moindre à Paris qu'à New York.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»Cela ne veut pas dire que les agents ne puissent pas utilement défendre les droits de leurs clients. Un agent "classique" comme Georges Borchardt - qui a représenté à New York un grand nombre de très bons auteurs français - se prévaut moins des avances obtenues que des ventes réalisées. Un exemple : à l'origine, une seule maison était preneuse de &lt;i&gt;La Nuit&lt;/i&gt; d'Elie Wiesel, qui s'est vendu quelques centaines de dollars seulement. Aujourd'hui - et grâce notamment à son passage dans l'émission télévisée d'Oprah Winfrey - le livre a dépassé le million d'exemplaires vendus.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»La controverse autour du contrat de Jonathan Littell montre également que les agents ont souvent tendance à se réserver les droits étrangers d'un auteur - et cela bien que, en Amérique comme en Angleterre, un éditeur ne touche que 20 % à 25 % sur une cession de droits à l'étranger, contre 50 % environ en France. L'avenir dira si les éditeurs français pourront continuer indéfiniment à prélever une part aussi disproportionnée sur les revenus des droits étrangers de leurs auteurs.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»Globalement, en France comme aux Etats-Unis, les éditeurs affrontent les mêmes problèmes - des problèmes aggravés dans les deux pays par l'accent mis sur les best-sellers, avec comme conséquence les contraintes pesant sur les livres moins médiatisés et souvent plus intéressants. Comme j'ai tenté de le montrer dans &lt;i&gt;Le Contrôle de la parole&lt;/i&gt;, les mutations du monde de l'édition sont encore amplifiées au niveau de la vente : les grandes surfaces, souvent encouragées par les éditeurs eux-mêmes, y réalisent l'essentiel de leur chiffre d'affaires avec un petit nombre de best-sellers. En Amérique, où la loi Lang n'existe pas, la part de marché des librairies indépendantes n'est plus aujourd'hui que de 18 % à 19 %.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;»Ces déséquilibres seraient encore accentués si tous les Wylie du monde étaient amenés à jouer en France un rôle important. Réjouissons-nous cependant : pour l'instant du moins, cette difficulté supplémentaire ne semble pas clairement à l'ordre du jour.»&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;André Schiffrin&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;André Schiffrin est l'auteur de &lt;i&gt;L'Edition sans éditeurs&lt;/i&gt; (La Fabrique, 1999) et &lt;i&gt;Le Contrôle de la parole&lt;/i&gt; (La Fabrique, 2005). Son prochain ouvrage, &lt;i&gt;Paris/New York, Aller/Retour&lt;/i&gt; paraîtra au printemps aux éditions Liana Levi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Le Monde des Livres&lt;/i&gt;, 18.01.07&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-5041022091869136337?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/5041022091869136337/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=5041022091869136337&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/5041022091869136337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/5041022091869136337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2007/01/lagent-lditeur-et-la-dictature-des-big.html' title='L&apos;agent, l&apos;éditeur et la dictature des «big books»'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-5082945847091535001</id><published>2007-01-22T11:47:00.000Z</published><updated>2007-01-22T12:08:19.352Z</updated><title type='text'>Pim...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una lliçó ben apresa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«NO sembla cap mal plantejament ni un punt de partida insensat que Hèctor Bofill (Badalona, 1973) busqui la pràctica d’una literatura que eviti la senzillesa, que no estigui endolcida sentimentalment, que se centri en la creació d’un debat intel·lectual i que il·lumini la reflexió i el pensament. A l’altra banda de l’encanteri argumental basat en una concentració irònica de gràcies i acudits, a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;L’últim Evangeli&lt;/span&gt; —una novel·la que participava tant de les regles de la ciència-ficció com de la imaginació utòpica— va voler fixar, sense gaire encert, una poètica on el nucli bàsic es localitzava al voltant de l’aventura col·lectiva, el compromís cívic i els avatars, entre el coratge i la covardia, de la forja dels orígens d’una comunitat. A &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neopàtria&lt;/span&gt; desapareix l’escenari futurista del segle XXVI, s’elimina la temptació de sobtar el lector amb el relat d’uns episodis narrativament foscos justificats pels alts secrets d’estat i els enigmes de l’espionatge i, amb les claus de la política-ficció, i sense renunciar als conceptes bàsics que alimentaven el títol anterior, Bofill s’embarca en una novel·la on l’eix principal es troba en la declaració de la sobirania del País Basc després d’haver-se produït un macroatemptat durant la celebració d’una conferència internacional a Barcelona. Aleshores intervé l’exèrcit espanyol, hi ha l’ofensiva basca, els passatges on Bofill es recrea en la descripció dels moments bèl·lics, la voluntat de pactisme entre els polítics a la recerca d’un govern de coalició, la crítica cap al conformisme dels polítics catalans a l’hora d’enfrontar-se als designis de Madrid i, sobretot, les peripècies que viuen els personatges protagonistes vinculats en una operació de tràfic d’armes a favor dels rebels, i que és el nucli que pretén vertebrar la novel·la.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Però de la mateixa manera que, a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;L’últim Evangeli&lt;/span&gt;, la trama cívica es complementava amb l’anecdotari sentimental d’una història d’amor a la deriva, i que no feia res més que enfosquir la història, a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neopàtria&lt;/span&gt; no són poques les pàgines destinades a explicar els infortunis personals i sexuals d’un dels personatges implicats en el tràfic d’armes, i que no fan res més que engruixir el text i aportar uns moments d’una enorme comicitat involuntària. No s’acaba de veure clara la necessitat de fer conviure en una mateixa novel·la els dos fils argumentals perquè un impedeix la fluïdesa de l’altre, sense que en cap moment es tingui mai la certesa que caminin amb un ritme harmònic. Amb el que sí coincideixen és amb la fragilitat de la versemblança, i no perquè es vulgui treballar fantàsticament amb la realitat històrica ni perquè les proeses o les adversitats sentimentals dels protagonistes prenguin un rumb forassenyat, sinó pel to de les diverses veus narradores que s’alternen durant el desenrotllament de l’acció, propenses en tot moment a l’art de contemplar-se l’exhibició d’una suposada intel·ligència i cultura, a la recerca sempre de la sentència memorable i de l’exquisidesa intel·lectual, a favor sempre de l’alta cultura i contra el costumisme sense adonar-se que aquest hi pot aparèixer tant si es descriu un paisatge de barraques com una festa glamurosa amb poetes com a convidats d’honor i amb escultures damunt de pedestals. Més enllà dels episodis on el que es vol fer triomfar és la violència, amb uns resultats estètics que no acaben de convèncer gaire perquè fa l’efecte d’observar la descripció de les imatges d’un telefilm, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neopàtria&lt;/span&gt; és, al cap i a la fi, un cúmul de seqüències narratives on el que impera és el gust per l’expressió sentimentaloide a frec de la carrincloneria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neopàtria&lt;/span&gt; hi ha un moment en què Bofill vol minimitzar la importància de Quim Monzó i el compara amb Homer, però ben poques pàgines després, una mica fatigat de tanta pedentaria, de tanta pompositat, de tant de discurs apocalíptic, el lector enyora la política-ficció segons Philip Roth a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La conjura contra els Estats Units&lt;/span&gt; i lamenta perdre el temps llegint una novel·la senzilla, endolcida sentimentalment, que no crea cap mena de debat intel·lectual, i que si incita a la reflexió i al pensament, és per esbrinar com algú pot escriure d’aquesta manera, per exemple: “L’allau d’un desig va aplanar totes les distàncies, i ara em pregunto per què tota la vida no podria haver estat sempre aquest temps velocíssim que et porta a caure abraçat als turmells de l’amant, aquest dessagnar-se pels llocs més freds i asèptics (una sala d’embarcament, una parada de taxis) mentre saps que t’espera un guéiser de flames, una llengua amb mil agulles que et fendirà encara més endins”. Potser Jünger és encara una mica lluny, però almenys les lliçons de Danielle Steel estan ben apreses.»&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ponç Puigdevall, «Quadern», &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El País&lt;/span&gt;, 4 de gener  &lt;p class="MsoNormal"  style="line-height: normal;font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;b  style="color: rgb(255, 255, 255);font-family:georgia;"&gt;&lt;span style="line-height: 150%; color: rgb(35, 31, 32);font-size:9;" lang="CA" &gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-5082945847091535001?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/5082945847091535001/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=5082945847091535001&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/5082945847091535001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/5082945847091535001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2007/01/pim.html' title='Pim...'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-9054485292059475902</id><published>2006-11-17T09:22:00.000Z</published><updated>2006-11-17T10:30:21.466Z</updated><title type='text'>Jonathan Littell</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Il y a trois mois encore, Jonathan Littell n'existait pas. Aux yeux du public tout au moins. Le succès fulgurant de son roman, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt;, avec en point d'orgue le prix Goncourt, obtenu le 6 novembre, a transformé cet inconnu en personnage public. A ce Jonathan Littell, objet de la curiosité des médias - à qui l'on peut accorder le mérite de n'avoir rien fait pour organiser sa médiatisation, voire même de lui avoir tourné le dos -, on a prêté plusieurs vies et plusieurs identités. Les rumeurs les plus infondées ont circulé. Richard Millet, son éditeur chez Gallimard, aurait écrit &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes,&lt;/span&gt; à moins que ce ne soit le romancier Robert Littell, père de l'auteur... A Barcelone, où il réside, Jonathan Littell a souhaité, pour "Le Monde des Livres", s'exprimer sur son roman.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Avec le recul, quelle carrière espériez-vous pour &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt; ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Cela s'est déroulé par étapes. Lorsque mon agent, Andrew Nurnberg, m'a dit qu'il aimait mon roman et avait bon espoir de le vendre, j'étais déjà très heureux. Je l'ai été encore plus quand il a été accepté par Gallimard. Toute ma culture littéraire est issue de leur fonds. Sinon, je ne m'attendais pas à grand-chose. J'ai investi cinq ans de travail dans ce livre, à mes frais. Je ne croyais jamais récupérer une somme d'argent équivalant au temps passé sur ce roman. Je pensais en vendre entre 3 000 et 5 000 exemplaires. Gallimard espérait un peu plus, à mon grand scepticisme. Ensuite, tout a explosé, de manière inattendue.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Comment expliquez-vous ce succès ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;J'en avais discuté avec Pierre Nora, fin septembre, au moment où le livre avait franchi la barre des 150 000. Il a eu cette phrase intéressante : "A ce niveau-là, ce n'est ni l'éditeur ni l'écrivain qui peuvent comprendre, mais un historien." Nous avons beaucoup discuté des raisons du succès, sans trouver de réponses. Deux grandes hypothèses se dégagent. La première tient au nazisme et au rapport que les Français entretiennent avec cette période de l'Histoire. La seconde relève davantage de la littérature. Gallimard avait constaté, depuis plusieurs années, une demande pour des gros livres, plus romanesques, très construits. Il faudra en tout cas du temps et du recul pour expliquer ce succès. Voir, par exemple, comment le livre est reçu en Israël, aux Etats-Unis et en Allemagne nous permettra de comprendre ce qui s'est passé en France.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-weight: bold; text-align: left;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Vous êtes-vous reconnu dans les différents portraits de vous parus dans la presse ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Pas du tout ! On a parfois raconté n'importe quoi. J'ai été sidéré par la capacité d'invention des journalistes français. J'ai découvert plein de choses sur moi. J'aurais ainsi survécu à un massacre en Tchétchénie. Etonnant. Il suffisait pourtant de taper mon nom sur Google et lire les articles du &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New York Times&lt;/span&gt; qui faisaient état d'un incident - qui n'a rien à voir avec un massacre - que j'avais eu en Tchétchénie. Revu par la presse française, on avait l'impression que je me trouvais sous des cadavres ensanglantés avant de sortir en rampant de la fosse ! Le &lt;span style="font-style: italic;"&gt;fact checking&lt;/span&gt;, le fait de vérifier des informations de base, me semble peu répandu en France. Je parle pourtant de choses simples : j'aurais travaillé en Chine, je serais marié, ma mère serait française, j'habite la Belgique et je parle allemand. Tout cela est inexact.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Je n'ai pas eu envie de me prêter au jeu du portrait car je n'aime pas ça. J'apprécie particulièrement cette phrase de Margaret Atwood : "S'intéresser à un écrivain parce qu'on aime son livre, c'est comme s'intéresser aux canards parce qu'on aime le foie gras."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Vous avez écrit un premier livre, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bad Voltage&lt;/span&gt;, un roman de science-fiction, inédit en France, qui se déroule dans les catacombes. Quel lien tissez-vous entre ce premier texte et &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt; ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt; n'est pas vraiment un vrai deuxième roman. Entre-temps, d'autres textes de moi ont fini au placard, comme il se doit. J'ai regretté que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bad Voltage&lt;/span&gt; soit publié, mais j'étais prisonnier d'un contrat et je n'avais pas l'argent pour le rompre. J'avais 21 ans, c'est une bêtise de jeunesse. Je n'ai jamais voulu cacher ce roman, mais je ne le revendique pas non plus.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Je pense aux &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bienveillantes&lt;/span&gt; depuis l'âge de 20 ans. Richard Millet, mon éditeur chez Gallimard, voulait mettre "premier roman" sur &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt;, j'ai dit non. Nous avons choisi la formule "première oeuvre littéraire" pour la quatrième de couverture.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Vous êtes représenté par un agent, une pratique encore peu répandue chez les écrivains en France. Pourquoi ce choix ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Mon père est écrivain professionnel depuis trente-cinq ans. Dans le monde littéraire anglo-saxon, si on veut publier un livre, on cherche d'abord un agent. La question ne s'est donc, pour moi, jamais posée. Cette tradition française d'envoyer d'abord son manuscrit à une maison d'édition m'est étrangère. Je comprends que cela perturbe certains en France, où un équilibre assez délicat fait qu'il s'y publie des livres qui ne le seraient pas ailleurs. Ce système a un coût. En France, pratiquement aucun auteur ne peut gagner sa vie ; toute la chaîne du livre vit du livre, sauf l'écrivain.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt; s'est retrouvé, dès sa sortie, couvert de superlatifs et de comparaisons élogieuses. Etiez-vous flatté ou paniqué ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Ni l'un ni l'autre. Prenons la comparaison de mon roman avec &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guerre et paix&lt;/span&gt;. Les gens qui affirment cela m'ont mal lu, et par ailleurs mal lu Tolstoï. Ce n'est pas du tout le même type de littérature. Dans &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guerre et paix&lt;/span&gt;, déjà, il y a la paix. Dans mon roman, il y a juste la guerre. Il y a un autre niveau de complexité dans le roman de Tolstoï. Un va-et-vient infiniment supérieur entre la vie normale et la guerre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;L'objet des &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bienveillantes&lt;/span&gt; est beaucoup plus étroit. C'est le génocide pendant quatre ans, avec quelques échappées à droite et à gauche. L'ambition n'est pas la même. Plus profondément, il y a cette notion d'espace littéraire élaborée par Maurice Blanchot. Quand on est dedans, on ne sait jamais si on y est vraiment. On peut être sûr de faire de la "littérature", mais, en fait, rester en deçà, tout comme on peut être rongé de doutes, alors que depuis bien longtemps déjà la littérature est là. Le texte d'un malade mental peut se révéler de la littérature, quand le texte d'un grand écrivain ne l'est pas, pour des raisons ambiguës et difficilement explicables. On est de toute façon dans le doute. On ne sait pas. Je pense que Tolstoï ou Vassili Grossman étaient dans le doute. Pour Grossman en tout cas, c'est évident. Son ambition affirmée était de faire aussi bien que Tolstoï, mais il a dû très certainement se dire en terminant son livre qu'il n'arrivait pas au petit doigt de Tolstoï. La notion d'espace littéraire évacue la notion de qualité. Un texte très mal écrit peut se révéler de la grande littérature, quand un autre, pourtant très bien écrit, n'est pas de la grande littérature. Il faut juger chaque livre en fonction de ses objectifs et ses exigences propres, et non par rapport aux autres livres. C'est la raison pour laquelle je n'aime pas les prix littéraires. Ils ont naturellement tendance à mettre les livres les uns contre les autres. Or les livres ne sont jamais les uns contre les autres. J'ai envoyé une lettre à Antoine Gallimard où je lui explique que je ne suis pas contre les autres auteurs. Mon livre est contre lui-même, il travaille contre sa propre exigence, qu'il n'atteindra bien entendu jamais.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Comment définiriez-vous cette exigence ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Un livre est une expérience. Un écrivain pose des questions en essayant d'avancer dans le noir. Non pas vers la lumière, mais en allant encore plus loin dans le noir, pour arriver dans un noir encore plus noir que le noir de départ. On n'est très certainement pas dans la création d'un objet préconçu. C'est pour cela que je ne peux écrire que d'un coup. L'écriture est un coup de dés. On ne sait jamais ce qui va se passer au moment où l'on écrit. On essaye de poser ses pièces le mieux possible, puis on fait. Au stade de l'écriture, on pense avec les mots, plus avec la tête. Ça vient d'un autre espace. On avance par l'écriture et l'on arrive à un endroit où l'on ne pensait jamais se retrouver. C'est pour cela que je suis tout à fait prêt à accepter les critiques qui disent que je me suis trompé avec ce roman, que j'ai fait des choses fausses, inacceptables. Je ne savais effectivement pas ce que je faisais. Je pensais le savoir avant, mais le résultat final n'a rien à voir avec cela.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Comment jugez-vous ce résultat final ?&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Les Bienveillantes&lt;/span&gt; vous plaît-il ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Il ne faut pas poser la question ainsi. Il vaut mieux s'interroger sur le concept initial pour avancer. Je peux répondre par la citation de Georges Bataille : "Les bourreaux n'ont pas de parole, ou alors, s'ils parlent, c'est avec la parole de l'Etat." Les bourreaux parlent, il y en a même qui pissent de la copie. Ils racontent même des choses exactes en termes factuels. La manière dont le camp de Treblinka était organisé, par exemple. Eichmann ne ment pas dans son procès. Il raconte la vérité. Lorsque je parle de parole vraie, je pense à une parole qui peut révéler ses propres abîmes, comme Claude Lanzmann y est parvenu avec les victimes dans Shoah.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;J'ai découvert la phrase de Bataille après avoir terminé mon livre. Elle est venue m'éclairer rétrospectivement. Au début, je pensais que j'allais trouver dans les textes de bourreaux des choses auxquelles je pourrais m'accrocher. Entre ça et tous les bourreaux que j'ai fréquentés dans ma carrière - en Bosnie lorsque je travaillais du côté serbe, en Tchétchénie avec les militaires russes, en Afghanistan avec les talibans, en Afrique avec des Rwandais ou des Congolais -, je pensais avoir de quoi faire. Mais, plus j'avançais dans la lecture des textes de bourreaux, plus je réalisais qu'il n'y avait rien. Je n'allais jamais pouvoir avancer en restant sur le registre de la recréation fictionnelle classique avec l'auteur omniscient, à la Tolstoï, qui arbitre entre le bien et le mal. Le seul moyen était de se mettre dans la peau du bourreau. Or, j'avais l'expérience du bourreau. Je les avais côtoyés. Je suis parti de ce que je connaissais, c'est-à-dire moi, avec ma façon de penser et de voir le monde, en me disant que j'allais me glisser dans la peau d'un nazi.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Mais il s'agit d'un nazi hors norme, peu réaliste et pas forcément crédible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Je suis d'accord. Mais un nazi sociologiquement crédible n'aurait jamais pu s'exprimer comme mon narrateur. Ce dernier n'aurait jamais été en mesure d'apporter cet éclairage sur les hommes qui l'entourent. Ceux qui ont existé comme Eichmann ou Himmler, et ceux que j'ai inventés. Max Aue est un rayon X qui balaye, un scanner. Il n'est effectivement pas un personnage vraisemblable. Je ne recherchais pas la vraisemblance, mais la vérité. Il n'y a pas de roman possible si l'on campe sur le seul registre de la vraisemblance. La vérité romanesque est d'un autre ordre que la vérité historique ou sociologique.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;La question du bourreau est la grande question soulevée par les historiens de la Shoah depuis quinze ans. La seule question qui reste est la motivation des bourreaux. Il me semble après avoir lu les travaux des grands chercheurs qu'ils arrivent à un mur. C'est très visible chez Christopher Browning. Il arrive à une liste de motivations potentielles sans pouvoir arbitrer entre elles. Certains mettent davantage l'accent sur l'antisémitisme, d'autres sur l'idéologie. Mais au fond, on ne sait pas. La raison est simple. L'historien travaille avec des documents, et donc avec des paroles de bourreaux qui sont une aporie. A partir de là, comment construire un discours ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Quels sont les critiques d'historiens qui vous ont le plus marqué et donc le plus stimulé ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Certains ont soulevé des questions intéressantes sur des erreurs d'interprétation. Un historien a fait remarquer que j'avais mal interprété le rapport entre le SD (le service de sécurité de la SS) et la Gestapo en présentant les hommes du SD comme plus idéalistes que les brutes policières de la Gestapo. Il se peut ici, comme ailleurs, que je me sois planté. C'est un roman. Lorsque Vassili Grossman présente Eichmann dans un passage de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vie et destin&lt;/span&gt;, sa description est complètement fausse. Cela n'enlève pourtant rien à &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vie et destin&lt;/span&gt;. Grossman voyait Eichmann en surhomme démesuré, qui trône au-dessus de tout. Cette vision résulte des matériaux auxquels il avait alors accès. C'est inexact, et alors ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Lorsque Claude Lanzmann estime que mon bourreau n'est pas crédible, qu'il est malsain, il a raison. Sauf qu'il n'y aurait jamais eu de livre si j'avais choisi un "Eichmann" comme narrateur. La crainte de Lanzmann est que les gens ne connaîtront plus la Shoah que par mon livre. Le contraire est évident. Les ventes des oeuvres de Raoul Hilberg et de Claude Lanzmann ont d'ailleurs augmenté depuis la sortie de mon livre. Lanzmann et moi arrivons, à partir d'une même question, à deux conclusions qui sont irréductibles l'une à l'autre. Elles sont toutes deux vraies. Notre discussion n'est pas finie.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Y aura-t-il une adaptation cinématographique des &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bienveillantes&lt;/span&gt; ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Non. Ces droits ne sont pas à vendre. Je ne pense pas qu'il soit possible d'adapter ce livre au cinéma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Qui va se charger de la traduction en langue anglaise de votre roman ?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Nous cherchons un traducteur avec lequel je collaborerai. Je voudrais que l'anglais ne soit pas qu'une traduction. Il y a un ton à trouver que le traducteur trouvera peut-être immédiatement.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Cette question de la langue a fait aussi débat à propos de votre roman, auquel on a reproché quelques anglicismes. Ne croyez-vous pas qu'il se cache derrière ces reproches une conception réactionnaire de la langue française, qui voudrait que celle-ci reste figée quand elle est par nature en mouvement perpétuel.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Il y a des anglicismes dans mon roman ! Et comment ! Je suis un locuteur de deux langues et, forcément, les langues se contaminent entre elles. Il y a un magnifique travail d'Albert Thibaudet qui montre, chez Flaubert, l'influence des provincialismes normands sur la langue littéraire de l'auteur de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Madame Bovary&lt;/span&gt;. C'était perçu au départ comme une faute, mais, à partir de cela, Flaubert a produit des beautés. Chacun a ses particularités linguistiques. Alain Mabanckou va avoir de très belles trouvailles qui viennent de la manière qu'ont les Africains de parler français. Ses formules peuvent sembler bizarres, désuètes, mais elles sont magnifiques. Il est intéressant, cette année, que plusieurs prix littéraires aient été décernés à des non-francophones. Nancy Huston est anglophone. Comme pour moi, le français n'est pas la langue natale de Mabanckou. En Grande-Bretagne, cela fait des années que les plus grands écrivains sont indiens, pakistanais, japonais. Et, grâce à eux, la langue s'enrichit.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Propos recueillis par Samuel Blumenfeld&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="D3Textnormal"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le Monde&lt;/span&gt;, 16.11.2006&lt;br /&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-9054485292059475902?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/9054485292059475902/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=9054485292059475902&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/9054485292059475902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/9054485292059475902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/11/jonathan-littell.html' title='Jonathan Littell'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-116233538088340075</id><published>2006-10-31T22:53:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:09.985Z</updated><title type='text'>Des "Bienveillantes" sonnantes et trébuchantes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ce pourrait être une belle étude de cas pour étudiants d'écoles de commerce. On savait &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes,&lt;/span&gt; de Jonathan Littell (Gallimard, prix de l'Académie française), un livre atypique : 900 pages écrites en français par un Américain et prises d'assaut en librairie. Les critiques ont assez souligné la puissance d'attraction peu banale de ce récit qui projette le lecteur dans la tête d'un bourreau nazi. Mais l'ouvrage se singularise aussi par la rupture qu'il instaure d'un point de vue strictement économique.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Avec &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Les Bienveillantes&lt;/span&gt;, on est en effet dans une situation où l'auteur paraît gagner sensiblement plus d'argent que son éditeur, ce qui n'est pas si fréquent lorsqu'un livre marche très bien. Si les ventes définitives ne sont pas connues, on peut raisonner sur une hypothèse de 150 000 exemplaires vendus en première édition net de retours. Avec un prix de vente de 25 € TTC et une fois déduits la TVA, la remise libraire, les droits d'auteur, les coûts directs de fabrication, de logistique, de publi-promotion... ainsi que le coût d'un minimum incompressible de retours, il est probable que la marge brute de l'éditeur se situe, avant allocation de frais indirects, sous le million d'euros. Ce n'est sans doute pas si mal, d'autant qu'il restera encore à l'éditeur la perspective d'une exploitation profitable en poche.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mais qu'en est-il à présent pour l'auteur ? En supposant un taux de droits d'auteur classique de 14 % en moyenne, il percevra 500 000 euros pour la première édition française (davantage si son à-valoir excède ce montant), à quoi il faut ajouter, surtout, les recettes de cession de droits de traduction à des éditeurs étrangers : environ, dans ce cas précis, 1 million de dollars pour les seuls Etats-Unis et autant pour le reste du monde. De ces montants sera déduite la commission de l'agent (15 à 20 %). Resteront à l'auteur quelque 1 600 000 dollars (1 250 000 euros) s'ajoutant aux droits pour la France. Soit un total de 1 750 000 euros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Le gain pour l'auteur paraît, en l'espèce, nettement plus important que celui de l'éditeur. Presque du simple au double ! Et ce pour une raison simple : contrairement à l'usage courant en France, Littell, via son agent Andrew Nurnberg, n'a conféré à Gallimard que les droits de l'édition française, se réservant les droits d'édition dans les autres langues. Fort du succès français, l'agent a pu faire monter les enchères à la Foire de Francfort. Or, sur chaque cession, il touche une commission de 15 % à 20 %, tandis que l'éditeur partage d'ordinaire les droits étrangers à peu près à égalité avec l'auteur.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Témoins de cette situation très médiatisée, les auteurs de best-sellers français ne risquent-ils pas d'être tentés de suivre l'exemple de Jonathan Littell ? De ne céder à leur éditeur français que les droits pour la France afin de toucher une plus large part des cessions étrangères ? Les éditeurs rétorqueront, non sans raison, qu'ils ont toute l'expertise nécessaire pour vendre au mieux - dans l'intérêt de l'auteur - son livre à l'éditeur étranger le plus adapté. On peut les croire. Pourtant, le "cas Littell" ne manquera pas de donner à réfléchir. Ce n'est certes pas la première fois qu'un auteur français a recours à un agent, mais c'est peut-être la première fois qu'on voit de manière aussi marquée cette rupture dans l'économie habituelle de l'édition française.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si cet exemple faisait des émules, il suffirait que quelques ouvrages par an s'orientent, pour l'étranger, vers des agents - ceux dont la vente de droits est à la fois la plus facile et la plus susceptible d'engendrer de forts profits - pour déséquilibrer l'économie d'un service de droits étranger. Il ne s'agit pas ici de juger de l'efficacité relative des agents et des éditeurs mais simplement - parce que les premiers coûtent a priori moins cher à l'auteur que les seconds -, de mettre en relief, à travers cet exemple, une situation qui, de proche en proche, pourrait fragiliser les départements étranger des maisons d'édition, privées des quelques gros titres qui, chaque année, représentent une part substantielle de leur chiffre d'affaires. Une situation potentiellement dangereuse pour l'édition tout entière. N'est-ce pas, pourtant, le succès de l'édition dans la langue originale, pour laquelle l'éditeur prend tous les risques, qui rend possible celui des ventes étrangères ?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Florence Noiville&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le Monde&lt;/span&gt;, 28.10.2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-116233538088340075?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/116233538088340075/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=116233538088340075&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/116233538088340075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/116233538088340075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/10/des-bienveillantes-sonnantes-et.html' title='Des &quot;Bienveillantes&quot; sonnantes et trébuchantes'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-116034768194483397</id><published>2006-10-08T22:46:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:09.799Z</updated><title type='text'>El americano apabullante</title><content type='html'>Jonathan Littell triunfa en Francia con 'Les bienveillantes', una novela sobre la II Guerra Mundial vista a través de un SS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OCTAVI MARTÍ  -  París&lt;br /&gt;EL PAÍS  -  Cultura - 29-09-2006  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La revelación literaria francesa más destacada de 2006 es americana. Se trata de Jonathan Littell, un neoyorquino nacido en 1967, hijo del periodista y escritor Robert Littell, que acaba de publicar su primera novela, Les bienveillantes, en Gallimard, un volumen de 900 páginas del que ya se han vendido 125.000 ejemplares. Littell, que ahora vive en Barcelona, escribe en francés y dice detestar su país de origen por su falta de complejidad. Y no es complejidad lo que le falta al héroe o, mejor dicho, al protagonista y narrador de Les bienveillantes, Maximilien Aue, un oficial de las SS mitad francés, mitad alemán -es alsaciano-, que va a participar en la primera gran matanza de judíos, en Ucrania, que asiste a la batalla de Stalingrado y que acaba teniendo grandes responsabilidades en la organización de la llamada solución final. De Aue podemos sospechar además que él también es judío -su circuncisión queda inexplicada-, que no sólo se ha acostado con su hermana Una sino que ha tenido gemelos de ella y que ha sido él quien ha asesinado a su madre y al segundo esposo de ésta. Para acabar el retrato hay que añadir que Aue es homosexual y muy cultivado, con un buen conocimiento de filosofía griega.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si Aue nos cuenta todo lo que hizo durante la Segunda Guerra Mundial, todos sus crímenes y todos los problemas que tuvo que afrontar para resolver las dificultades de orden logístico, técnico y psicológico que planteaba la industrialización del asesinato, no lo hace para disculparse o porque necesite liberarse del fardo de sus pecados. No, Aue es un verdugo que habla para defender una vez más lo que hizo. Y en eso es un verdugo extraordinario pues, como recuerda Littell en una entrevista, "los verdugos nunca hablan, y si lo hacen emplean el lenguaje del Estado", es decir, se sirven de un lenguaje tecnocrático para referirse al horror y convertirlo en mero trabajo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El libro es, desde un punto de vista histórico, de una precisión ejemplar, incluso exagerada. Littell no confunde nunca los grados militares ni se pierde por los laberintos burocráticos del nazismo, repletos de siglas -RSHA, OKH, OKHG, OKW, IKL, HSSPF, GFP, WVHA, etcétera- que esconden detrás de cada letra miles de muertos. Su libro es una organizada inmersión en el infierno de la mano de uno de sus más distinguidos servidores. En el trayecto quedan litros y litros de alcohol bebidos para inmunizarse contra el frío y, sobre todo, la responsabilidad, centenares de retortijones intestinales de un cuerpo que se rebela cuando le prohíben sentir empatía por las víctimas, decenas de actos sexuales consumados como una estricta necesidad fisiológica. Aue sólo era capaz de amar a su hermana y se lo han vetado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guerra y paz, Los hermanos Karamazov, Vida y destino, La educación sentimental, es decir, Tolstói, Dostoievski, Grossman o Flaubert han sido evocados por una crítica sorprendida y que busca precedentes a la ambición de Les bienveillantes, título cuya dimensión mitológica no se explica hasta la última página. Littell dice "haber trabajado durante cinco años para preparar su libro" y que su deseo de ser preciso le ha llevado "a Ucrania, el Cáucaso y Stalingrado, a Polonia para visitar Cracovia y los lugares de los seis campos de exterminio". En Kiev cuenta haberse encontrado "con un superviviente de la masacre de Babi Yar cuando tenía 13 años, un adolescente judío que ese 28 de septiembre de 1941 consiguió escapar al asesinato de 100.000 correligionarios refugiándose en un cementerio cristiano".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La voluntad de saber qué inspira a Littell -"quería comprender los razonamientos que sirvieron para autojustificarse a esa gente que perpetraba el asesinato político de masas"- embarca a Aue en apasionantes debates: con un lingüista que define el racismo como "filosofía para veterinarios" y demuestra cómo el presunto cientifismo de las teorías raciales es una inocua transposición ideológica de la ciencia lingüística; con un comisario político comunista que le define el nazismo como "una perversión del marxismo", pues el lugar ocupado por la lucha de clases le corresponde a la lucha de razas. Son dos ideologías deterministas pero de distinta naturaleza; con un financiero e industrial nazi que justifica el asesinato de judíos porque "no hay nada más völkisch que el sionismo" que asocia el pueblo, la sangre y la tierra. "Los judíos son los primeros nacionalsocialistas", dice el millonario, y por eso cree que los alemanes han de acabar con ellos; la aristocracia antisemita no soporta la vulgaridad populista del nazismo y quisiera un mundo dirigido por una élite cultural, en la que no contaría ni la raza ni la religión; Una, la hermana, al final, concluye que "matando a los judíos nos autoasesinamos", pues "lo que nunca hemos comprendido es que esas cualidades que atribuimos a los judíos y consideramos como defectos, es decir, la avaricia, avidez, sed de dominio, cobardía y maldad simple, son cualidades profundamente alemanas, y que si los judíos las han hecho suyas es porque también se han hecho alemanes".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Littell, antes de embarcarse en un destino literario, ha dirigido la ONG Action Contre la Faim en Bosnia y Afganistán. El hecho de haberse encontrado en Sarajevo en plena guerra o en Grozny cuando empezó la revuelta chechena le ha llevado a "encontrarse en medio de montones de cadáveres. Te sientes ajeno a todo".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-116034768194483397?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/116034768194483397/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=116034768194483397&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/116034768194483397'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/116034768194483397'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/10/el-americano-apabullante.html' title='El americano apabullante'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-115844460334040930</id><published>2006-09-16T22:08:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:09.616Z</updated><title type='text'>F.J.</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; No toques mi libro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace cuatro décadas, Umberto Eco hablaba de dos bandos opuestos en su famoso estudio sobre la cultura de masas: apocalípticos e integrados. Apocalípticos eran los que se resistían a las innovaciones tecnológicas y su uso en la creación artística; integrados eran los que veían estas novedades con optimismo y fe ciega en ellas. El semiólogo italiano criticaba ambas posiciones. Hoy esos dos extremos vuelven a tener adeptos, sobre todo entre los escritores. Hay algunos que siguen escribiendo a mano, en cuadernos, como Javier Marías, quien dice no haber tocado jamás un ordenador. O como Mario Vargas Llosa, quien recientemente manifestó que le horrorizaba la posibilidad de que Internet reemplazara las bibliotecas repletas de libros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a la posibilidad apuntada por Kevin Kelly de que los libros terminen fragmentados por la red, a disposición de cualquiera, como ha sucedido con las canciones en relación con los discos, hay quienes lo consideran una idea peregrina e irreal. "Toda creación literaria implica intertextualidad: '¡En un lugar de La Mancha' era un verso de un romance!", apunta José Antonio Millán, escritor y experto en la cultura de las nuevas tecnologías. "La visión de Kevin Kelly de un mundo de trocitos de texto flotando por Internet, listos para recombinarse, es ingenua y atrasada. Los fragmentos de obras en donde flotan es en la memoria de los lectores y de los escritores, y desde ahí actúan en la creación literaria: no hace falta Google para eso. La biblioteca universal de Google tiene la ventaja de servir para localizar el origen de una cita que no sabemos de dónde viene, pero su fin no será primordialmente literario, sino de referencia, de investigación... En un medio editorial en el que cada vez más libros de pensamiento o de ensayo se publican sin índice de nombres o de conceptos, el acceso a la búsqueda digital puede ser una bendición... sobre todo para quienes ya han comprado los libros, o para quienes están buscando un libro sobre un tema concreto".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los temores de Updike en relación con el papel del autor en un mercado globalizado tienen algunos puntos reales. Según el escritor boliviano José Edmundo Paz Soldán, profesor de literatura en la Universidad de Cornell, hay que prepararse, en efecto, para el fin del autor tal como lo conocemos hoy. "A los libros les cuesta hoy venderse solos, y por eso las editoriales sueñan con tener autores mediáticos, y algunos escritores caen en la tentación y se suscitan escándalos como el de James Frey: una gran novela, En mil pedazos, es vendida como las memorias del autor, porque eso permite que Frey ingrese en el circuito del talk show norteamericano (Oprah y compañía), que es donde se promocionan masivamente las novedades editoriales", afirma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"En Estados Unidos, los libros clásicos, los de autores muertos, parecen leerse sólo en universidades. El mundo editorial forma cada vez más parte del hipermercado actual de la cultura. ¿Qué pueden hacer los escritores para resistirse a ello? ¿Quieren? ¿Deben? El circuito del libro funciona gracias a la cadena editores-agentes-autores-medios-libreros-lectores, y si el cambio no ocurre a todos los niveles, las ansiedades de Updike tardarán poco tiempo en hacerse realidad del todo", continúa Paz Soldán.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Eso, sin embargo, no debería hacernos caer en la nostalgia de que todo tiempo pasado fue mejor. Durante muchos siglos vivimos sin libros y sin la idea moderna, individualista de autor; de una manera algo irónica, quizá los cambios tecnológicos hagan que las sociedades del siglo XXI vuelvan a vivir sin libros y sin autores (o con un concepto muy diferente del autor). Eso no significa necesariamente que se esperen años terribles para la literatura; lo que nos esperan son años de redefinición de lo que entendemos por literatura".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-115844460334040930?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/115844460334040930/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=115844460334040930&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844460334040930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844460334040930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/09/fj.html' title='F.J.'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-115844442393681503</id><published>2006-09-16T22:05:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:09.458Z</updated><title type='text'>Enrique Vila-Matas</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt; El libro por venir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Adivinar el futuro del libro ante la supuesta amenaza digital es como especular con el resultado que obtendrá el domingo tu equipo favorito. No puedes saberlo, no tienes ni idea y mejor que no la tengas, porque si tu equipo, por ejemplo, va a perder por goleada, es inútil que lo preveas, porque no podrás hacer nada por él, nada por evitar la catástrofe. De modo que lo mejor es no molestarse demasiado especulando. Después de todo, ocurrirá lo que haya de ocurrir. Es más, en realidad el futuro digital del libro ya está escrito, y no creo que en su escritura haya participado yo ni vaya hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me acuerdo ahora de que alguien, hará unas semanas, sin permiso alguno, escaneó y colgó entera en la red una novela mía, editada en Barcelona hacía ya siete años. Pasada la inicial sorpresa y las consiguientes dudas sobre si debía indignarme ante un hecho como aquél, reaccioné tomándolo todo por el lado más pragmático. Recordé que cuando escribí aquel libro, aún no tenía ordenador y, por tanto, nunca lo había tenido guardado en mi disco duro. Me pareció de pronto muy útil tener colgada allí esa novela, porque a veces copio fragmentos de mis propios libros para ilustrar alguna respuesta en alguna entrevista hecha por e-mail. Se trata sólo de una forma de ganar tiempo. A veces, si la pregunta es, como de costumbre, claramente redundante y se interesa por saber algo que la obra escrita explica de forma suficiente, copio directamente el fragmento aquel donde eso se explica. Y es que me siento cercano a quienes, como John Updike, están convencidos de que la obra escrita habla por sí misma y se encuentran incómodos cuando se ven empujados a la fastidiosa promoción del producto, a ejercer de anuncios andantes y parlantes de sus libros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como se ve, supe encontrar el lado útil de la espinosa cuestión de ver pirateada en la red mi novela, y creo que de algún modo, con esa espontánea reacción y casi de forma inconsciente, tomé una posición personal ante el dilema que afecta al libro por venir. Y es que puede ocurrir que las grandes cuestiones mundiales se resuelvan a veces de la forma más insólita, se resuelvan discretamente en nuestros domicilios, meditando sin tensiones sobre el asunto, desdramatizándolo mientras, por ejemplo, distraídamente nos disponemos a plagiar en la red un fragmento nuestro, es decir, a asestarle secretamente en privado el golpe de gracia a nuestra propia autoría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenemos derecho a ello, aunque creamos al mismo tiempo, como John Updike, en la necesidad de valorar y cultivar nuestra individualidad, aunque sigamos teniendo fe en los libreros independientes que civilizan sus barrios, aunque sigamos pensando que el libro no es nada si no es "un lugar de encuentro, en silencio, entre dos mentes, en el que una sigue los pasos de la otra, pero es invitada a imaginar...", aunque siga turbándonos la insustituible y conmovedora relación que existe entre lector y autor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El discurso de John Updike a los libreros en la convención Book Expo, su encendida glosa a la individualidad me remite inmediatamente a Witold Gombrowicz cuando, nadando contracorriente, decía en 1954: "Es necesario restablecer el equilibrio. En nuestros días, la corriente de pensamiento más moderna será la que redescubra al individuo". Nada tenía Gombrowicz contra el pensamiento colectivo, y menos aún contra la humanidad, pero consideraba necesario restablecer el equilibrio perdido. El texto de Kevin Kelly que ha desencadenado los comentarios de Updike me ha recordado, por su parte, a unos jóvenes amigos estalinistas de la universidad que estaban obsesionados con la idea de aniquilar todo trazo de una posible autoría artística. Tenían algo -o mucho- de comisarios políticos y perseguían con verdadera ferocidad, no sólo a los autores consagrados, sino a aquellos jóvenes de su propio medio que despuntaban con una inteligencia artística claramente superior a la suya.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Es que tú pretendes ser un autor", era la pintoresca acusación que les había oído decenas de veces. Desahogaban su falta de talento invocando teorías marxistas y reprimiendo con ellas a todo posible embrión de autor. Tenían algo -o mucho- de Kevin Kelly, el hombre que tanto ha alarmado a Updike con su tesis sobre la gloriosa digitalización de todo el saber escrito y la desaparición de los autores en aras de un único libro universal, de un flujo de palabras prácticamente infinito al que se accederá mediante Google: una deformación grotesca de la biblioteca universal que imaginara Borges y que en manos de Kelly se convierte en un espeluznante libro de arena, que a buen seguro provocaría el sarcasmo del escritor argentino. Lo cierto es que si todo eso de lo que habla Kelly llega algún día, estamos perdidos. Pero lo estaremos igual cuando llegue. Y nadie, por otra parte, va a enterarse, porque estará escrito en la arena. En cualquier caso, mientras los libros sigan teniendo rugosos o lisos lomos, habrá vida en la playa y seguiremos buscando cínicamente, lejos de nuestros privados delitos contra la autoría, ese estilo que llega al fondo de las cosas, ese estilo que contiene las desdichadas formas de la individualidad, de la libertad, de la independencia, acaso también de la maestría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-115844442393681503?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/115844442393681503/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=115844442393681503&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844442393681503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844442393681503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/09/enrique-vila-matas.html' title='Enrique Vila-Matas'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-115844425282837949</id><published>2006-09-16T22:01:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:09.203Z</updated><title type='text'>John Updike</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;font-size:130%;" &gt;El final de la autoría&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Libreros, ustedes son la sal del mundo de los libros. Ustedes están en la línea del frente, en la que, mientras el autor se encoge en su fumadero de opio, ustedes se topan -o "interactúan", como decimos ahora- con los singulares y misteriosos estadounidenses que están dispuestos a soltar 20 euros por un libro. Las librerías son fuertes solitarios, que arrojan luz sobre la acera. Civilizan sus barrios. Con mi madre solía visitar las dos tiendas del centro de Reading, Pensilvania, una ciudad que por aquel entonces tenía 100.000 habitantes, y todavía recuerdo su nombre y ubicación: Book Mart, en la Calle Sexta con Court, y Berkshire News, en la Calle Quinta, frente a la parada del tranvía que nos llevaba a nuestra casa de Shillington.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando me fui a la universidad, quedé maravillado por la abundancia de librerías que había alrededor de Harvard Square. Además de Coop y varios establecimientos en los que estudiantes pobres como yo podían comprar volúmenes andrajosos contaminados por subrayados y notas al margen ajenos, había librerías que abastecían a la burguesía, el profesorado, y los estudiantes de élite a los que les sobraba dinero y tiempo para leer. The Grolier, especializada en poesía moderna, ocupaba un lugar selecto en Plympton Street, y al otro lado, en Bolyston, estaba Mandrake, un santuario más espacioso de libros de carácter inusual, diáfano y modernista. En Mandrake -presidida por un hombre de poca estatura y voz queda, con el pelo canoso peinado hacia atrás- había libros ingleses, Faber &amp; Faber y Victor Gollancz, obras con sobrecubiertas puramente tipográficas, tapas duras cubiertas con telas que se deformaban por la humedad de su travesía transatlántica, libros de arte, demasiado lustrosos y caros incluso para mirar, y por supuesto libros de New Directions, con un formato modesto y unos deliciosos contenidos todavía por leer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de Harvard, estuve un año en Oxford, y hojeaba durante aturdidas horas el laberíntico tesoro de Blackwell's, situada en la calle Broad: estanterías de Everyman's y Oxford Classics, y las obras completas de Santo Tomás de Aquino, ¡con cubiertas de papel azul celeste, y en latín e inglés! Luego llegué a Nueva York, cuando la Quinta Avenida todavía parecía estar bordeada de librerías: la señorial Scribner's, con la escalera central y la carpintería metálica de sus balcones, decorada con volutas, y Doubleday's, a unas cuantas manzanas de allí, con una escalinata en espiral que se veía a través del cristal blindado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora vivo en una esquina que recuerda a un pueblo en una pequeña ciudad de Nueva Inglaterra en la que hay -¡qué maravilla!- una librería independiente, una de las pocas que sobreviven en el largo tramo de costa que une Marblehead y Newburyport. Pero, al parecer, vivo engañado. El pasado mayo, The New York Times Magazine publicaba un extenso artículo que predecía alegremente el fin del librero y, de hecho, el del escritor. Escrito por Kevin Kelly, identificado como el "inconformista inveterado" de la revista Wired, el artículo describe una gloriosa digitalización de todo el saber escrito. Según Kelly, el plan que anunciaba Google en diciembre de 2004 de escanear el contenido de cinco importantes bibliotecas de investigación e incluir una opción de búsqueda ha resucitado el sueño de la biblioteca universal. "El explosivo avance de la red, que ha pasado de la nada al todo en una década", escribe, "nos ha animado a volver a creer en lo imposible. ¿Puede que la tan anunciada gran biblioteca de todo el saber realmente esté a nuestro alcance?".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A diferencia de las bibliotecas de antaño, prosigue Kelly, "ésta sería verdaderamente democrática, y ofrecería cualquier libro a cualquier persona". La naturaleza anárquica de la verdadera democracia va surgiendo poco a poco. "Una vez digitalizados, los libros pueden desenmarañarse en una sola página, o reducirse todavía más, en fragmentos de una página", escribe Kelly. "Estos fragmentos se mezclarán de nuevo en libros reordenados y estanterías virtuales. Al igual que los oyentes ahora hacen malabarismos y reordenan canciones para concebir nuevos álbumes (o selecciones, como se denominan en iTunes), la biblioteca universal alentará la creación de estanterías virtuales, una colección de textos, algunos de tan sólo un párrafo, y otros con la extensión de un libro entero, que formarán una estantería de biblioteca con información especializada. Y, como ocurre con las selecciones musicales, una vez creadas estas estanterías se editarán e intercambiarán en espacios públicos comunes. De hecho, algunos autores empezarán a escribir libros para que se lean como fragmentos, o para que se remezclen en forma de páginas".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las repercusiones de este paraíso de fragmentos que fluyen en libertad se abordan con una engañosa improvisación, como algo que cae por su propio peso, una cuestión de afloramiento marxista inexorable. Cuando el modelo económico actual desaparezca, escribe Kelly, la "base de la riqueza" pasará a "las relaciones, los vínculos, la conexión y el compartir". En lugar de vender copias de sus trabajos, escritores y artistas podrán ganarse la vida vendiendo "actuaciones, acceso al creador, personalización, información complementaria, falta de atención (mediante anuncios), patrocinio o suscripciones periódicas; en resumen, todos los pródigos valores que no se pueden copiar. La copia barata se convierte en la 'herramienta de descubrimiento' que comercializa estos otros valores intangibles".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A medida que leo, esto me parece un escenario bastante espeluznante. "Actuaciones, acceso al creador, personalización"; sea lo que sea eso, ¿no nos devuelve a las sociedades anteriores a la alfabetización, donde sólo la persona presente y viva puede causar impresión y ofrecer, por así decirlo, valor? ¿Acaso los escritores no han imaginado, desde los inicios de la revolución de Gutenberg, que en sus textos escritos e impresos ya estaban dando un "acceso al creador" más directo, más proporcionado y más cargado de valor estético e informativo que una conversación no meditada o pulida? ¿La revolución electrónica nos ha llevado tan lejos en el sendero de la celebridad como bien supremo que las obras de un autor, ya sea un volumen o cincuenta, le sirven principalmente como billete hacia la tarima de la conferencia o, ya que incluso eso resulta un tanto jerárquico y distante, una serie de orgías individuales de acceso personal?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mis primeros 15 o 20 años de autoría, casi nunca se me pidió que diera un discurso o concediera una entrevista. Se suponía que la obra escrita hablaba por sí misma y se vendía sola, a veces sin tan siquiera la fotografía del autor en la solapa posterior. A medida que al autor se le retira paulatinamente de sus viejas responsabilidades de confrontación y provocación indirectas, ha aumentado su importancia como una especie de anuncio andante y parlante del libro, tal vez una tarea mucho más agradable y halagadora que crear el libro en soledad. Los autores, si es que comprendo las tendencias actuales, pronto serán como madres suplentes, úteros de alquiler en los que una semilla implantada por poderosos asesores podrá madurar y, nueve meses después, ser lanzada entre berridos al mercado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Al imaginar un enorme flujo de palabras prácticamente infinito al que se accederá mediante motores de búsqueda y poblado por ingentes y promiscuos fragmentos de palabras carentes de autoría atribuida, no estamos privando a la palabra escrita de su anticuada función de comunicación entre personas mediante invenciones como el alfabeto y la prensa escritos, o, en resumidas cuentas, de responsabilidad e intimidad? Sí, hay toneladas de información en Internet, pero buena parte de ella es atrozmente imprecisa y juvenil, y no está editada ni atribuida. Las maravillas electrónicas que abundan a nuestro alrededor sirven, sorprendentemente, para inflamar el aspecto humano más informal y falto de sentido crítico que tenemos; nuestras pantallas de ordenador nos miran con una especie de gigantesco e instantáneo "¡caramba!", que desarma por su modestia e inquieta por su timidez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El libro impreso, encuadernado y pagado era -y de momento sigue siendo- más riguroso y exigente con su creador y el consumidor. Es un lugar de encuentro, en silencio, entre dos mentes, en el que una sigue los pasos de la otra, pero es invitada a imaginar, a discutir, a coincidir en un nivel de reflexión que va más allá del encuentro personal, con sus convenciones meramente sociales, su compasivo relleno de tonterías y perdón mutuo. Los lectores y escritores de libros se están acercando a la condición de renegados, hoscos ermitaños que se niegan a salir a jugar bajo el sol electrónico de la aldea posGutenberg. "Cuando se digitalicen los libros", promete amenazadoramente Kelly, "la lectura se convertirá en una actividad comunitaria... La biblioteca universal se convertirá en un único texto extremadamente largo: el único libro del mundo".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los libros normalmente tienen lomos: algunos rugosos, otros lisos, y unos cuantos, al menos en mi extravagante editorial, incluso están manchados por encima. En el hormiguero electrónico, ¿dónde están los lomos? La revolución de los libros, que desde el Renacimiento en adelante enseñó a hombres y mujeres a valorar y cultivar su individualidad, amenaza con acabar en una centelleante nube de fragmentos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, libreros, defiendan sus fuertes solitarios. Que no se aneguen sus lomos. Sus lomos son nuestra prerrogativa. Para algunos de nosotros, los libros son intrínsecos a nuestro sentido de la identidad personal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-115844425282837949?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/115844425282837949/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=115844425282837949&amp;isPopup=true' title='1 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844425282837949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115844425282837949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/09/john-updike.html' title='John Updike'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-115749317064399748</id><published>2006-09-05T21:50:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:08.931Z</updated><title type='text'>Espacio público</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;MANUEL DELGADO &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 51, 153);"&gt;&lt;br /&gt;EL PAÍS&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 51, 153);"&gt;, 05-09-2006 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Concluirá este mes de septiembre la exposición que en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona ha servido para mostrar los trabajos concurrentes al Premio Europeo del Espacio Público 2006, que convoca el Archivo del Espacio Público Urbano. La exhibición -En defensa del espacio público- nos ha deparado una excelente oportunidad para pensar qué quiere decir exactamente "espacio público", un concepto que ha ido ganando protagonismo en las dos últimas décadas, que ocupa hoy un lugar central en las iniciativas y las retóricas a propósito de los contextos urbanizados y que es bastante menos inocente y natural de lo que se antojaría a primera vista.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De entrada, espacio público podría ser un instrumento conceptual que le permitiera a las ciencias sociales de la ciudad agrupar los diferentes exteriores urbanos: calle, plaza, vestíbulo, andén, playa, parque, muelle, autobús..., entornos abiertos y accesibles sin excepción en que todos los presentes miran y se dan a mirar unos a otros, en que se producen todo tipo de agenciamientos -microscópicos o tumultuosos, armoniosos o polémicos-, en que se dramatizan encuentros y encontronazos, luchas y deserciones, reencuentros y extravíos... Inmensa urdimbre de cuerpos en movimiento que nos depara el espectáculo de una sociedad interminable, rebosante de malentendidos y azares. Ese espacio sólo existe como resultado de los transcursos que no dejan de atravesarlo y agitarlo y que, haciéndolo, lo dotan de valor tanto práctico como simbólico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para el urbanismo oficial espacio público quiere decir otra cosa: un vacío entre construcciones que hay que llenar de forma adecuada a los objetivos de promotores y autoridades, que suelen ser los mismos, por cierto. En este caso se trata de una comarca sobre la que intervenir y que intervenir, un ámbito que organizar en orden a que quede garantizada la buena fluidez entre puntos, los usos adecuados, los significados deseables, un espacio aseado y bien peinado que deberá servir para que las construcciones-negocio, los monumentos o las instalaciones estatales frente a los que se extiende vean garantizada la seguridad y la previsibilidad. No en vano la noción de espacio público se puso de moda entre los planificadores sobre todo a partir de las grandes iniciativas de reconversión de centros urbanos, como una forma de hacerlos apetecibles para la especulación, el turismo y las demandas institucionales en materia de legitimidad. En ese caso hablar de espacio siempre acaba resultando un eufemismo: en realidad se quiere decir siempre suelo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afín a esa idea de espacio público como complemento o guarnición para los grandes pasteles urbanísticos, hemos visto prodigarse un discurso también centrado en ese mismo concepto. En este caso, el espacio público pasa a concebirse como la realización de un valor ideológico, lugar en que se materializan diversas categorías abstractas como democracia, ciudadanía, convivencia, civismo, consenso y otras supersticiones políticas contemporáneas, proscenio en que se desearía ver pulular una ordenada masa de seres libres e iguales, guapos y felices, seres inmaculados que emplean ese espacio para ir y venir de trabajar o de consumir y que, en sus ratos libres, pasean despreocupados por un paraíso de amabilidad y cortesía, como si fueran figurantes de un colosal anuncio publicitario. Por descontado que en ese territorio toda presencia indeseable es rápidamente exorcizada y corresponde maltratar, expulsar o castigar a cualquiera que no sea capaz de exhibir modales de clase media.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre esas dos visiones se debate hoy esa nueva disciplina que en arquitectura atiende al diseño de exteriores. Por un lado los imperativos que marcan conjuntamente el mercado y la política obligan al arquitecto a afinarse en la producción de espacios que sean a la vez vendibles y vigilables. Para ello se le tienta con ofertas que pueden espolear su tendencia a convertir la obligación de crear en pura soberbia formal, de la que el producto suelen ser espacios tan irritantes como inútiles. Frente a las tentaciones de una ciudad hecha poder y hecha dinero, el arquitecto puede hacer prevalecer, en cambio, lo que quede en él de voluntad de servicio a la vida, es decir a eso que ahí fuera se levanta y se desmorona sin descanso, la actividad infinita de los viandantes, las apropiaciones a veces furtivas, a veces indebidas, de los desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Contemplar el trabajo del Archivo del Espacio Público europeo otorga una cierta dosis de esperanza al respecto. La orientación de los materiales expuestos en el CCCB y los premios otorgados -muelle en el puerto de Zadar (Croacia); intersticio bajo una autopista en Zaanstad (Holanda)- parece apostar por hacer compatibles los lenguajes más creativos con la humildad de propuestas que son conscientes de hasta qué punto dependen de los usos y de los sentidos -sublimes o prosaicos- con que los usuarios acabarán determinándolos. He ahí, pues, la posibilidad de una arquitectura que renuncie a ser lo que algunos quisieran que fuera: un discurso arrogante que pretende convertir al mundo en modelo del que colgar sus diseños, vanidad de la que la que los intereses políticos y económicos sacan provecho. En vez de eso, la línea que se prima en esta exposición parece apuntar en otra dirección: la de un urbanismo que se pase al enemigo -lo urbano-; la de una arquitectura que entiende el espacio público como un ente vivo al que servir, haciendo de él lo que ya es: ese escenario ávido de acontecimientos, dispuesto para que las cosas se crucen y se junten.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-115749317064399748?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/115749317064399748/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=115749317064399748&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115749317064399748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115749317064399748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/09/espacio-pblico.html' title='Espacio público'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-115196360779008077</id><published>2006-07-03T21:48:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:08.735Z</updated><title type='text'>Javier Marías</title><content type='html'>EL PAÍS  -  Cultura - 02-07-2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ÁNGELES GARCÍA  -  Madrid&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Elegido el pasado jueves para ocupar el sillón R de la Real Academia Española, Javier Marías (Madrid, 1951) tiene ya ideas muy claras sobre lo que puede ser su trabajo en esa institución, que él respeta profundamente. Está contento por el resultado de la votación -más de dos tercios de los académicos en posesión de plaza- y porque en su casa madrileña tiene los ejemplares de la edición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tu rostro mañana&lt;/span&gt;, que ahora se publica en el mercado anglosajón. Entre partido y partido del Mundial de fútbol, el nuevo académico habla de la aventura de las palabras, de su pasión por las excursiones etimológicas, de lo mal que se habla en España porque la lengua está cada vez menos asida y no se maneja como algo propio, y de lo injusto que es que Ucrania pueda jugar en cuartos de final, cuando fue vencida por España.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Pregunta. Se ha dicho que sus novelas tratan de la aventura de las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Respuesta. Un crítico francés dijo que mis novelas relataban aventuras del pensamiento. Soy un tipo de escritor que se preocupa por el estilo y el ritmo de la prosa, pero procuro no olvidar que la novela es una representación con diálogos, vicisitudes. Me asusta eso de aventura de las palabras porque la gente puede pensar "pues vaya rollo". El protagonismo de la palabra se ha acentuado un poco más en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tu rostro mañana&lt;/span&gt; porque tiene la particularidad de que la mayor parte de la acción transcurre en Inglaterra. El narrador es español, pero hay personajes que no lo son. Ocurre que tienen conversaciones en español, pero hay observaciones sobre tal o cual palabra. Por ejemplo, el narrador dice que echó de menos una expresión en su lengua que es "sota, caballo y rey", porque no conoce el equivalente en inglés. Eso siempre me ha gustado. En algún otro libro he hecho alguna excursión de tipo etimológico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;P. La etimología le gusta mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. Es un mundo fascinante. Me gusta pararme a pensar de dónde viene una palabra. Conrad, que era polaco y aprendió inglés a los 21 años, tenía un dominio de esa lengua, que para él era aprendida, muy novedosa porque lo hacía de forma oblicua, en el sentido de que recogía todos los diferentes ecos que tiene una palabra. En mis novelas hay una gran atención a las palabras de una u otra lengua. Cuando se habla más de una, se siente la carencia y la nostalgia de las otras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Qué lenguas domina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. El inglés, que es de la única lengua que me he atrevido a traducir. Manejo bien el italiano y también el francés.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Qué destino le espera al español?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. Veo un mal futuro. Me refiero siempre al español que se habla en España, no al que se habla en América, porque no lo conozco mucho. Lo más grave ha ocurrido en los últimos 20 años, y poco puede hacer la Academia; es que se ha perdido lo que yo llamaría la instalación en la lengua. Tengo la sensación de que las palabras y la lengua no son algo que las personas tienen asido. Son algo que está flotando como un magma en torno a los hablantes. No hay una posesión verdadera. Antes se hablaba mejor o peor, con un léxico más o menos rico, pero la gente se expresaba con una cierta elocuencia siendo rico o pobre, instruido o analfabeto. Hoy mismo, en una entrevista para la radio, hablando del Real Madrid, equipo que me gusta y que está fatal, el periodista me ha dicho "no quiero restañarte en la herida", cuando lo que quería decir era que "no quería ahondar en mi herida". Esto es frecuentísimo. Se están perdiendo los verbos específicos. Otro ejemplo: hay quien dice hazme un beso en lugar de dame un beso. O hizo un crimen horrible, en lugar de cometió un crimen horrible. Se recurre al verbo hacer para casi todo. Se ha perdido el uso de palabras tan cómodas y fáciles de usar como "cuyo". ¿Qué pasa con esta sopa boba en la que la gente parece flotar?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P. ¿Tiene todo esto que ver con la política de enseñanza bilingüe que desde hace tiempo se imparte en algunas comunidades autónomas?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. No lo sé. Puede que sí, aunque está demostrado que el bilingüismo no tiene que ser empobrecedor. Y el problema no ocurre sólo en Cataluña o en el País Vasco. En Madrid la gente habla como perros y los primeros son los políticos. Lo que dicen los políticos sale en los medios de comunicación todos los días, lo merezcan o no. Y aunque un político no sea una autoridad lingüística, sí tiene autoridad. La gente cree que si habla con la pomposidad o frases vacuas de los políticos va a ser más importante. Eso es una plaga. Y quiero añadir que, en estos últimos tiempos, los políticos se están metiendo en cuestiones que no les competen. ¿Quiénes son para decidir que se diga A Coruña y no La Coruña? ¿o Lleida y no Lérida? La Academia sugiere, orienta y aconseja, pero no ordena. ¿Quién es un concejal o un libro de estilo para dar órdenes?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Conoce alguna palabra que le haga ilusión ver en el diccionario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;R. Chafardear. Se utiliza en el sentido de enredar, revolver, cotillear...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;P. ¿Y palabras que no quisiera ver en el diccionario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. No querría ni ver ni oír en ninguna parte todas esas palabras o frases que son producto de lo políticamente correcto (ciudadanos-ciudadanas). Hay que llamar a cada cosa por su nombre. Es como si yo, que soy zurdo, protestara porque en el diccionario la palabra zurdo figura junto a siniestro. Hay que dejar que la gente hable como quiera, según le dicte su sentido común. La lengua es una de las pocas cosas libre y gratis que tiene todo el mundo. La lengua te permite jugar con ella, hacer juegos de palabras. La creación de vocablos que no existen en el diccionario es permanente. Hace un par de semanas utilicé "alarmadizo" en un artículo. Es una palabra que se explica por sí sola (si alguien puede ser asustadizo, también alarmadizo) y a mí me suena bien. Y siguiendo con las expresiones absurdas hay una que estos días se oye mucho en el Mundial y que es "la pelota al piso", en lugar de al suelo. Es una expresión que no se de dónde viene, pero que me pone de los nervios. Me repugna bastante leer palabras como "multidisciplinaridad", que el otro día leí en un texto de un catedrático publicado en El PAÍS. Es una plaga de pomposidad insoportable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P. Hay manuales de cómo triunfar en la vida laboral en los que se recomienda el uso de ese tipo de lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. No es porque ahora sea académico, pero tengo previsto escribir sobre ello. Ya hice uno que titulé algo así como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guía para detectar farsantes&lt;/span&gt;. Analizaba algunos usos y modos que estaban en boga. Escribí, que el que usaba esos términos, era alguien al que no había que tratar, que era alguien no fiable. Uno de los elementos principales que tenemos para detectar cómo es la persona que tenemos delante es el lenguaje que utiliza. Por como habla sabemos si es un hipócrita, un fascista, un estalinista.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;P. Y en el mundo del fútbol que tanto le gusta, ¿qué tal se habla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;R. Mal. No es que su misión sea enseñar, pero a veces utilizan palabras absurdas u horrendas, depende del momento. Pero no creo que los deportivos sean peores que los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-115196360779008077?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/115196360779008077/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=115196360779008077&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115196360779008077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/115196360779008077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/07/javier-maras.html' title='Javier Marías'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114977493531792061</id><published>2006-06-08T13:29:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:08.531Z</updated><title type='text'>La deserció de la lectura</title><content type='html'>La deserció de la lectura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ponç Puigdevall&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El País&lt;/span&gt;, 08.06.2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;El títol que més destacava de la temporada anterior dins de la línia còmica sense intenció expressa anava a càrrec de Ponç Pons: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dillatari&lt;/span&gt; era una joia gloriosa de despropòsits, d’ingenuïtats meravelloses sofisticadament embolicades, un exemple nítid per ensenyar que, a vegades, la passió pels llibres i la mania d’escriure era una diabòlica manera de distanciar la vida de la cultura i una fèrria preocupació per &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;fer perdre el temps al públic&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dillatari&lt;/span&gt; era &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;un exercici constant de&lt;/span&gt; tristesa creativa&lt;/span&gt; on una veu narradora que coincidia amb el nom de qui firmava el llibre repetia fins a l’extenuació que li agradava molt i molt llegir i escriure i, inconscientment, es delatava com un &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;addicte incurable a tots els tòpics memorables&lt;/span&gt; que ha imaginat la fortuna literària. També hi havia imatges que s’enregistraven amb força a la memòria: una d’elles era l’intent de descriure com l’autor i un amic lletraferit caminaven descalços per una platja i, de sobte, es vivia la revelació d’un secret: l’amic s’aturava sota els raigs de sol i deia ben alt i amb una veu desesperada que calia considerar a Salvat-Papasseït com un gran poeta. L’amic era un altre poeta delicat i exquisit, un niu de saviesa i cultura excelsa i gran partidari, també, d’amanir els seus llibres amb unes &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;dosis gegantines de tòpics i obvietats&lt;/span&gt; sobre la matèria literària, capaç de repetir fins a l’extenuació (també) que li agradava moltíssim llegir i escriure i l’art, i que la naturalesa l’havia dotat d’una vocació literària inqüestionable. El seu nom és Àlex Susanna (Barcelona, 1957), i &lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;el lector constant ha tingut ja el privilegi de&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;riure estrepitosament&lt;/span&gt; &lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;amb els seus poemes de l’experiència culturalista i, sobretot, amb els seus tres dietaris anteriors.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; Ara, amb el quart, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quadern dels marges&lt;/span&gt;, el lector pot tenir a les mans &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;el llibre més còmic de la temporada&lt;/span&gt;. I que ningú caigui en la temptació d’il·lusionar-se: superar-lo no és ja que sigui una feina difícil, sinó gairebé impossible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quadern dels marges&lt;/span&gt; és un dietari sense dates on Àlex Susanna explica què llegeix, on comenta les obres d’art que l’atzar li posa al davant, i on va repetint amb voluntat i tossuderia les alegries i les emocions que li ocasiona la seva fidel entrega a les exigències de la cultura. El to del llibre és manté &lt;span style="color: rgb(51, 255, 51);"&gt;[moooc!, Puigdevall]&lt;/span&gt; incòlume des del principi fins al final, i &lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;el lector experimenta en tots els instants&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;un estremiment estètic proper al plor&lt;/span&gt; d’ençà que s’enfronta amb el paràgraf que enceta el llibre: “I de sobte, ganes d’anar-me a comprar un quadern, amb la sensació d’haver anat acumulant la necessitat d’escriure-hi, mig conscientment mig inconscientment, com per fer-la més imperiosa, i més insuportable, un bon dia, l’espera: tan senzill com això i alhora tan difícil, car no sempre se’n tenen, de ganes d’escriure, més aviat poc sovint, només quan hi ha un cert acord amb la vida”. No es pot posar en dubte que Àlex Susanna deu habitar enmig d’unes circumstàncies particulars que li proporcionen una segura tranquil·litat vital, però ja no és tan clar que l’obsessió pels llibres i la lectura li garanteixin una escriptura plàcida i llegible. El millor del llibre, és una evidència, són les citacions dels autors que Àlex Susanna va llegint incansablement, però hi ha hagut el lector amb sentit comú que ha assenyalat que &lt;span style="font-style: italic; color: rgb(255, 153, 0);"&gt;Quadern dels marges&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt; estableix el rècord mundial de paraules escrites per una mà que no per&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 153, 0);"&gt;tany a la de l’autor&lt;/span&gt;. Més enllà de l’habilitat per triar fragments de textos dels escriptors que assegura que admira, Àlex Susanna explica detalls i anècdotes tan necessàries com que no tornarà a escriure mai més cap poema dedicat a la lluna, creu essencial fer conèixer a tothom que comença el dia llegint versos dels seus poetes predilectes, considera imprescindible anotar que les primeres i les últimes hores del dia són una delícia, o fa observacions líriques de caire còsmic com la que segueix: “Aquesta nit no ha parat de tronar. Eren uns trons, però, somorts, amb sordina o silenciador, que s’han anat produint hores i hores; un simulacre, un assaig de tempesta? Una volta de preescalfament inacabable? Què diantre deuria remugar el temps, què el tenia tan emmurriat?”. La meteorologia ocupa un espai notable dins de les preocupacions diàries del poeta. També ho fa l’aventura gastronòmica: no hi ha res com les amanides de Formentera, conservadores del gust clàssic de la cuina de sempre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;A l’altra banda del cabdal &lt;span style="color: rgb(51, 255, 51);"&gt;[moooooc!]&lt;/span&gt; inabastable de frases dignes d’esculpir en el record dels col·leccionistes d’extravagàncies literàries —diguem-ho així— la publicació de llibres com &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quadern dels marges&lt;/span&gt; planteja un seguit de preguntes substancioses sobre el mercat editorial: ¿existeix algú amb criteri que faci de director literari? ¿Hi ha algú que es dediqui a mirar i revisar l’escriptura dels textos? A part dels amics i admiradors de l’autor (i de les víctimes que han de ressenyar-lo mentre miren d’esquitllentes els llibres prometedors que encara no han obert), ¿es pretén enganyar als &lt;span style="color: rgb(51, 255, 51);"&gt;[mooooooooc!]&lt;/span&gt; lectors de bona fe amb la creació d’un personatge increïble? ¿Cap on porta tanta vanitat i tanta exhibició de l’instint superflu? La resposta és clara i perillosa: cap a la deserció de la lectura, i no deixa de ser paradoxal que sigui precisament un llibre que només vol elogiar els llibres i la lectura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; color: rgb(153, 153, 153);"&gt;Quadern dels marges&lt;/span&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 153, 153);"&gt;, Àlex Susanna; Planeta, Barcelona 2006.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114977493531792061?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114977493531792061/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114977493531792061&amp;isPopup=true' title='2 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114977493531792061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114977493531792061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/06/la-deserci-de-la-lectura.html' title='La deserció de la lectura'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114925309079928339</id><published>2006-06-02T12:51:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:08.206Z</updated><title type='text'>David Sifry</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold; color: rgb(255, 153, 0);"&gt;          David Sifry, fundador de Technorati: "Yo soy el editor del siglo XXI"&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Cada segundo nace un 'blog' y se colocan en Internet más de dos informaciones, según este buscador - "El escritor de 'blogs' es cada día más activo" - Internet ha pasado de ser la gran biblioetca a ser la gran conversación"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;      EL PAÍS - 01-06-2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Cada segundo que pasa nace un blog. Cada día, 75.000; cada seis meses se duplica la población de la blogosfera, que es hoy 60 veces más grande que hace tres años.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Todo esto lo sabemos por David Sifry, el hombre que en 2003 años fundó Technorati, un buscador sólo para los blogs, los diarios personales que inundan Internet.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Graduado en Ciencias de la Computación por la Universidad de Johns Hopkins, ya ha cumplido una década de vida fundando empresas y predicando las bondades de las redes WiFi, del código abierto y de los weblogs. Sufrió y sobrevivió a la burbuja de las puntocom. "Una locura. Entonces dirigía LinuxCare.com, dedicada a dar servicio a los linuxeros 24 horas al día. En 18 meses pasamos de tres empleados a 300. Fue en su momento la segunda empresa más importante del mundo de Linux". Sifry cree que ahora se vuelve a vivir un proceso parecido a la fiebre de las puntocom. "Es el ciclo de la vida", dice con absoluta pachorra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Con el inicio de siglo, Sifry se convirtió en un inquieto blogger (aún sigue practicando); "pero no había ninguna herramienta para buscar otros blogs por temas o por fechas o por personas. Los tradicionales, Google o Yahoo!, no me servían. Yo necesitaba un buscador sólo para blogs. Así fundé Technorati".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Technorati se dedica a contar los blogs más visitados, y las temáticas, y sus protagonistas, y qué opina la gente de cualquier cosa, con informaciones escritas cinco minutos antes. Por eso Sifry dice orgulloso: "Soy el editor del siglo XXI".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Grande y orondo, Sifry digiere su satisfacción en un viejo almacén de San Francisco, sede de la empresa. Su éxito es haber derrotado a Google y a Yahoo!, aunque Sifry, después de la creación de otras tres puntocom, lo explica de otra forma: "Mi éxito es haber hecho por primera vez la empresa que quería. Mi éxito es la felicidad".Technorati es la cuarta aventura de David Sifry. Antes fundó Securemote (1996), dedicada a la seguridad en Internet; Linux Care (1998), asistencia a linuxeros 24 horas al día, y Sputnik (2002), instalación de redes WiFi. En 2003, en plena googlemanía, se atrevió a lanzar un buscador sólo para blogs, Technorati. Sifry tenía 34 años, un segundo hijo recién nacido y algunas facturas pendientes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Tres años después, la blogosfera no se puede conocer sin Technorati. Rastrea 41,6 millones de blogs, clasifica las más populares, por visitas, por temas, dice de qué películas o libros se habla, o qué vídeos son los más vistos. Hasta los periódicos recurren a Technorati.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      Pregunta. ¿Qué tiene esta empresa que no tenían las anteriores que creó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        Respuesta. En las anteriores, el primer dinero, la primera energía, se destinaba a inventarse un plan de negocio tan gordo como una guía telefónica. En esta ocasión yo quería hacer algo para mí, algo que yo necesitara. Un punto de partida radicalmente diferente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        P. La confirmación de su éxito llegó cuando Google y Yahoo! sacaron buscadores específicos para blogs. ¿Ha notado su competencia?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Sí, al mes de salir, nuestro tráfico creció el 85%. Mes a mes crecemos con dobles dígitos; el 40% de los vídeos de YouTube usan Technorati. Recientemente, más de 400 periódicos de Estados Unidos se han asociado con nosotros para que se puedan comentar las noticias en el mismo instante que se leen, y ver lo que opinan otros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿Google y Yahoo! se han quedado viejos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Internet es la mayor biblioteca que existe. Google, su mayor bibliotecario, el que encuentra todas las páginas y todas las referencias; pero Google pertenece a un Internet antiguo; el de ahora es más móvil, más social, donde la gente no sólo lee, sino que habla, escribe, fotografía o filma. Es otra forma de usar Internet. Internet ha pasado de ser la gran biblioteca a ser la gran conversación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿Está matando a Google?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. No, por supuesto. Lo uso cada día. Google tuvo el acierto de ver que la lista de resultados era un arma comercial. Fue una brillante idea ligar los enlaces a las páginas para dar resultados relevantes; pero Google, como Yahoo! o MSN, no ha comprendido el concepto de tiempo ni el de personas. Buscan páginas relevantes, pero los contenidos son de hace meses. La realidad es que la gente está escribiendo constantemente. Technorati te busca textos escritos hace cinco minutos de la actualidad más candente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿Y el concepto personas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Buscan páginas, pero no nos pueden decir quién fue la primera persona que habló sobre algo, quién introdujo un término, una idea, una moda. Cualquier usuario de Technorati puede conocer las reacciones del público a la salida de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El código Da Vinci&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿Technorati es un ejemplo de la socialización de Internet, la llamada Web 2.0?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Technorati contribuye a democratizar el medio. Democratiza el sistema. Eso es la Web 2.0, donde cada voz tiene su oportunidad de ser oída. Se publica todo, pero en ese marasmo con Technorati conocemos el feedback a tu artículo, qué opina de ti la gente, qué se opina de tu compañía y de la competencia. Conseguir el mejor feedback es valiosísimo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. Los blogs arrastran el tópico de que la mayoría no se actualiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Hay 19,4 millones de bloggers que se siguen actualizando tres meses después de su creación. Es el 55%, cinco puntos más que hace seis meses. Casi cuatro millones activan sus diarios al menos semanalmente. Cada segundo se introducen 2,5 informaciones, el doble que hace un año. El blogger es cada día más activo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. La otra maledicencia. En la blogosfera escribas una gamberrada o una tesis doctoral, todo vale igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Yo creo que el blogger se piensa dos veces lo que va a escribir, porque alguien le va a contestar. Tu reputación se va a decidir realmente por la gente que te ha leído, no por editores que seleccionan el material. El editor del siglo XXI soy yo. Es Technorati. Hasta ahora el lector era alguien pasivo y anónimo, ahora, con un blog, tiene el poder de que su opinión se va a escuchar. Qué decir, por ejemplo, de los debates políticos en televisión. La gente en la calle no les hace ni caso, pero su voz no se reflejaba en ningún sitio. Ahora se cuelgan las opiniones de la gente y vídeos comprometidos de los políticos. Todo esto está cambiando el mundo y está reforzando la democracia, porque antes se decía cada persona, un voto; ahora es cada persona, una voz que se oye. El individuo tiene más fuerza porque va a ser oído en cualquier momento, no cada cuatro años. La blogosfera mejora la democracia; que haya más voces en la conversación es muy bueno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. Pero no hay una jerarquía. Hasta ahora los medios tradicionales seleccionaban las noticias para su público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Aquí la clasificación la hace la gente, lo siento por ustedes. La gente determina con sus visitas cuáles son los más autorizados o los de mayor influencia. Me ha sorprendido, por ejemplo, el interés que hay por los blogs de tricotar, o el idioma en que se escribe. Según Google, el primer idioma de Internet es el inglés; según Technorati es el japonés, con el 37% de los blogs, frente al 31% del inglés y el 17% del chino. Creo que los dos acertamos. La vida profesional, la de las webs, que es lo que busca Google, está en inglés, pero la vida personal, que es la de los blogs, se escribe en la lengua materna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿Y ustedes dónde hacen el negocio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. Si servimos a la gente, el dinero llega. No sé cómo, pero llega. Cuando abrí Technorati no pensé en el beneficio. Estoy totalmente en contra de que el dinero sea el único propósito de crear una empresa. Cierto que para una empresa el dinero es como el oxígeno, si no lo tienes, mueres; pero yo creo en algo más. Creo que el corazón de un negocio es servir al prójimo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. Pero hay que pagar a los empleados...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. No he contratado a ninguno que pensara en el dinero, para eso que se hagan brokers. Estoy interesado en gente que aporte valores. He contratado personalmente a mis 31 empleados. Y todos cobran desde el primer día. Más grande no significa mejor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;      P. ¿El futuro de Internet está en la web social?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;        R. El futuro es la combinación de banda ancha y movilidad que hará que se conecte más gente a Internet, más tiempo y de más formas. Por otro lado, al ser las herramientas informáticas cada día más simples y más completas, yo podré ser el editor de mis libros, el director de mis películas.... Dentro de 10 años, cada uno producirá las cosas que quiera consumir. Se hablará de la economía participativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114925309079928339?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114925309079928339/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114925309079928339&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114925309079928339'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114925309079928339'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/06/david-sifry.html' title='David Sifry'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114911424433664793</id><published>2006-05-31T22:19:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:06.133Z</updated><title type='text'>Discurs de Gilberto Gil a l'IGC</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(255, 102, 0);"&gt; Cultura Livre: o caso brasileiro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Numa era hoje remota, em que chamávamos os computadores de cérebros eletrônicos, eu cantava em uma composição minha que eles faziam quase tudo. Temíamos talvez um fantasioso domínio das máquinas e da racionalidade sobre nossos sonhos e fantasias. Eu ressaltava que eles eram mudos, não andavam, não tinham sentimentos, mas ainda temíamos ter de conviver com um mundo geométrico de formas e emoções na fria e distante noite dos números.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoje, aqui, neste congresso internacional da internet, percebemos com felicidade que avançamos contra os descaminhos do sentido histórico, como dizia Nietzche, contra o desmedido gosto pelo processo - em detrimento do ser e da vida - contra o insensato deslocamento de todas as perspectivas. Contrariamente a todos os nossos medos de sermos engolidos pelas máquinas, vislumbramos nos avanços das tecnologias digitais, especialmente na Internet, possibilidades de um mundo mais rico nas relaçöes humanas, mais rico na preservaçäo das diversidades culturais, mais rico na democratizaçäo do conhecimento e mais transparentemente ético.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A cidadania conquistou vitórias sobre a centralização tecnológica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Os libertários do cyberespaço passaram a operar como linha evolutiva no processo da construção de novas soluções. A compreensão das convergências tecnológicas digitais como fonte de maior provável liberdade e unificação da humanidade encontra aliado nas profecias alvissareiras da nova demografia: Por um lado, mais gente, mais massa crítica afetivo/intelectual, mais anseio virtual, mais compromisso coletivo e mútuo, mais vigilância consensual.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por outro, mais velocidade digital, maior possibilidade de acessos, maior comunicabilidade, maior mobilidade, maior abrangência cultural, co-responsabilidade abrangente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Chegamos aqui porque militantes da contracultura passaram a ver no computador um instrumento revolucionário de transformação social e cultural. Ou seja, o que vemos hoje no mundo, na dimensão informática, digital, tem seu ponto de partida no movimento libertário da contracultura. Nada mais natural, portanto, dessa perspectiva político-cultural, do que a movimentação em favor do software livre, da inclusão digital, de uma política pública de banda larga, dos instrumentos de realização das redes virtuais e remotas, da aceleração e multiplicação de trocas e das formas mais intensas, mais radicais, mais inovadoras de exercício de liberdade de pensamento, de expressão e de criação.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A revolução digital nos colocou frente a alguns paradoxos. Um desses paradoxos é a convivência cotidiana entre o mais arcaico discurso político, a mais bizantina forma e limitado acesso aos conteúdos, a mais antiga e superada agenda, e as formas contemporâneas de acesso interativo e instantâneo a praticamente todo o conhecimento humano. Vivemos um momento de virada de paradigma, o ponto de mutaçäo. Vivemos entre o analógico e o digital, entre (a foice e o martelo) e os fluxos virtuais. Há espaço e provavelmente sentido em tudo isso, talvez porque o impulso básico da mudança, da transformação e do progresso esteja, ou tenha estado, um dia, na gênese de todos os movimentos de contestação da ordem e de construção de novas ordens. O impulso fundamental de superação, de aventura e de peregrinação que se fez e se faz presente em cada passo adiante da humanidade.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos aqui sabem que sou um defensor, e mais do que um defensor, um praticante, um usuário, um entusiasta, do software livre, dos instrumentos de realização de redes virtuais e remotas, dos programas de inclusão digital, da aceleração e da multiplicação de trocas e das formas mais intensas, mais radicais, mais inovadoras de exercício da liberdade de pensamento, de expressão e de criação.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos sabemos que a erradicação da pobreza e a inclusão social estão entre as mais altas prioriadades do governo do presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Acreditamos que as novas tecnologias de informação e comunicações são, no Brasil, instrumentos indispensáveis na busca do desenvolvimento cultural, social e econômico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cultura e desenvolvimento são conceitos e processos necessariamente interligados. O grande economista Celso Furtado, ex-ministro da Cultura do Brasil, dizia que desenvolvimento requer invenção e se constitui em ação cultural. Todas as inovações são elementos culturais. Todo conhecimento, que é a chave da economia contemporânea, é cultural.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoje encontra-se definitivamente fincada na agenda internacional o debate sobre o papel das tecnologias. Consagra-se a noção de que a evolução tecnológica não se justifica por si só: deve dar-se em benefício do bem-estar dos povos e do desenvolvimento dos países.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Em estreita colaboração com organizações da sociedade civil e parceiros do setor privado, o governo brasileiro, ao longo dos últimos três anos e meio, desenvolve importantes iniciativas na área de inclusão digital. Destacam-se o Casa Brasil (programas de telecentros comunitários dirigidos a populações marginalizadas) e o Gesac – Governo Eletrônico/Serviço de Atendimento ao Cidadão (projeto baseado em acesso em banda larga via satélite, voltado para populações em zonas remotas). O programa do PC Para Todos que ja vem com software livre de fabrica, a preços populares e que incrementou a venda de computadores no Brasil em 40%. O Brasil foi escolhido para ser um dos paises implementadores do programa Computador de 100 dolares de Nicolas Negroponte. Além disso, o jovem hacker brasileiro Marcelo Tossatti foi contratado como o mantenedor do kernel (e portanto do coração) deste programa inovador.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;País em desenvolvimento de dimensões continentais, com importante contingente de excluídos digitais, o Brasil necessita buscar produtos inovadores e valorizar soluções tecnológicas baseadas em modelos alternativos de licenciamento e em plataformas abertas. O Brasil possui hoje cerca de 30 milhões de pessoas com acesso ao computador; o que significa, em uma população de 170 milhões, um longo caminho a percorrer. O “software” livre e aberto é econômico, seguro e permite o desenvolvimento colaborativo, o compartilhamento do conhecimento e a autonomia tecnológica. É alternativa essencial para países em desenvolvimento que, como o Brasil, lutam com escassez de recursos para a políticas públicas prioritárias de inclusão e autonomia digital.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;As vantagens do “software” livre são numerosas, variando da redução de custos à geração de empregos. A Cúpula Mundial sobre a Sociedade da Informação, ao incluir, quer nos documentos de Genebra, quer nos de Túnis, o “software” livre e aberto, reconhece a importância de um instrumento de eficácia indiscutível na redução do hiato digital entre países desenvolvidos e em desenvolvimento. O Brasil acumula experiência importante no desenvolvimento de “softwares” livres e de código aberto, que tem partilhado com outros países da África e da América Latina, com os quais desenvolve programas de cooperação para a inclusão digital, sobretudo no campo da educação e cultura. A Cúpula de Sociedade da Informação trouxe à discussão o acesso dos países em desenvolvimento aos mecanismos de decisão capazes de influenciar o avanço tecnológico e o desenvolvimento da Internet. Por motivos históricos, a infra-estrutura e os sistemas centrais de funcionamento da Internet não são geridos em consonância com os princípios de multilateralismo, transparência e democracia. A Internet tem hoje capilaridade mundial; sua gestão, entretanto, ainda está longe de ser transparente e inclusiva. A Cúpula de Sociedade da Informação contribuiu para reavaliar tal situação, ao incorporar, de maneira irreversível, na agenda internacional, o tema da governança da Internet. O Brasil tem satisfação de haver atuado ativamente para esse resultado, trabalhndo por uma regulaçäo que garanta a maior liberdade possivel para a internet e os internautas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Travamos, neste começo de século, a mais importante, e também a mais interessante, e a mais atual das batalhas políticas. A batalha provocada pelo fantástico desenvolvimento das tecnologias digitais. Claro que há uma revolução francesa, ou várias revoluções francesas, a fazer no planeta, seja dentro dos países, seja no comércio internacional. Ainda nos defrontamos não apenas com discursos do Século 19, mas também com realidades do Século 19. Mas não podemos secundarizar o presente. E o futuro. Por conta da convergência das tecnologias, um fenômeno digital, Todas as questões vitais para o desenvolvimento da humanidade convergiram para campos comuns, sobrepostos. Todos os fóruns internacionais tratam de praticamente todas as questões. Não existem mais as fronteiras claras do mundo analógico. Direitos de Autor, patentes, desemprego, acesso ao conhecimento, diversidade cultural, privacidade,segurança, saúde, fome... enfim todas as questões estão sendo discutidas em todos os fóruns. Trata-se, como disse, da mais importante, e também da mais interessante, e a mais atual das batalhas políticas, da economia e da vida social.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este cenário pode significar uma mudança nas formas de produção e difusão da subjetividade humana capaz de transformar inclusive os conceitos de civilização e desenvolvimento que usamos atualmente. Pode haver impacto mais profundo, e mais libertário, do que este? Estou falando da construção de territórios amplos e perenes, e não apenas temporários, de igualdade e pluralidade.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O mais fascinante é que este movimento, esta marcha das multidões contemporâneas globais, um movimento que assume formas variadas, com bandeiras variadas, surgiu da própria sociedade, de indivíduos que se associam em progressão quântica, através de redes próprias, e não das empresas, dos partidos, dos sindicatos, enfim, dos meios tradicionais de representação e de articulação. Isso implica uma mudança estrutural, não somente no conteúdo, mas na forma e no processo, que se reflete no que se diz, no que se propõe, e também em como se diz, como se conecta. O trabalho está mudando radicalmente, e também o modo como se pensa, como se cria, como se ama, como se troca e como se governa. E tudo isso tem ocorrido de maneira descentralizada e abrangente. Trata-se da resultante do trabalho individual e coletivo de gente com interesses, visões e bagagens culturais diferentes, que decidiu trabalhar, algumas vezes de graça, recriando o sentido da palavra trabalho, para que mais e mais pessoas, no mundo inteiro, tornem-se pilotos de seus próprios destinos e realizem seu potencial humano, seja no convívio, seja na produção, seja na criação. Trata-se de compartilhamento, em última instância uma revolução ética. Já temos no Brasil, uma vasta experiência acumulada no campo do software livre, da inclusão digital e da constituição de territórios autônomos e articulados de reflexão, produção e difusão cultural. Há milhares de projetos, protótipos, redes e até mesmo uma produção acadêmica significativa. Agora, esta ampla mobilização de inteligências e sensibilidades desemboca no próprio governo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eis outro aspecto fascinante do que estamos vivenciando. O governo federal brasileiro, e também alguns governos locais, como os governos de duas cidades do estado do Rio de Janeiro, os governos de Nova Iguaçu e de Piraí,que abraçaram a causa, transformando a cultura digital, as práticas digitais, as conexões digitais livres, em uma de suas políticas estratégicas. No MinC estamos desenvolvendo um laboratório de conhecimentos livres, coordenado por Cláudio Prado e articuladores de vários grupos da sociedade civil, responsável pela dimensão de cultura digital nos pontos de cultura, um projeto que leva tecnologia do século 21 para comunidades que ainda estão vivendo realidades do século 19. Capacitamos estas comunidades no uso de multimídia em software livre para que possam interagir de forma plena em todas as formas que a Internet possibilita. Texto – hipder-texto, imagem gráfica, som-música, vídeo e programação de software. Buscamos ajudá-los a serem autônomos em tecnologia digital. Para que não dependam de governos e de ninguém. Estamos aprendendo, nós o governo, a trabalhar com a sociedade civil. Indivíduos e coletividades de regiões remotas e isoladas estão descobrindo o ciberespaço como um novo território que muda a noção geográfica do “centro do mundo” oferecendo real oportunidade de uma vida “glocal”: uma convivência saudável entre a globalizaçäo do conhecimento e dos acessos à informação e o fortalecimento e fixação da extraordinariamente rica vida cultural local. Nesta dimensäo estamos vendo, nos pontos de cultura, a cultura digital como ferramenta capaz de reverter a morte da diversidade cultural. O índio na amazonia que produz cestas pode se comunicar e ser visto trabalhando por pessoas de qualquer lugar do mundo e pode mesmo vender suas cestas de palha diretamente a quem está interessado na qualidade de seu trabalho. Esta transação comercial elimina uma dúzia de intermediários e isso pode significar para o indio ganhar 100 vezes o que ganha hoje e o comprador pagar dezenas de vezes menos. Isso valoriza seu trabalho não só na dimensão simbólica mas na dimensão financeira. Uma revolução extraordinária. As próprias iniciativas da sociedade, do terceiro setor, encontram-se hoje em novo patamar, mais amadurecidas, mais consistentes. É com alegria, portanto, que devemos saudar as experiências de inclusão digital, de adoção do software livre e de mudança do conceito (e da gestão) da criação intelectual, assim como os debates sobre o impacto da revolução digital em todos os campos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Penso, por exemplo, na questão dos direitos conexos, com as novas formas de licenciamento e gestão de conteúdos, a exemplo do movimento Creative Commons, que abre perspectivas inteiramente novas para criadores e fruidores de arte e entretenimento, formas oxigenadas, não-corporativas, progressistas mesmo, em temas historicamente aprisionados pela ortodoxia analógica reacionária.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O Brasil pode e deve aproveitar este contexto favorável, em que mais e mais pessoas despertam para os desafios que as novas mídias e as velhas injustiças nos colocam, em que o próprio governo incorpora o software livre e o que ele representa como prioridade, para empreender passos concretos no sentido da ampliação dos territórios de inclusão digital, de igualdade digital, de justiça digital.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Não se trata, como eu disse, de um movimento “anti”, mas de um movimento “pro”, ou seja, a favor da valorização e da disseminação de uma nova cidadania global, da capacidade de autodeterminação das pessoas, de novas formas de interação e articulação, da liberdade real de produção e difusão da subjetividade, da busca do saber, da informação, do exercício da sensibilidade e da coletividade.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Penso em um amplo movimento nacional e internacional para a disseminação da cultura livre através do software livre, pelo barateamento do hardware, pela construção de redes e territórios autônomos de conexão entre pessoas e grupos, pela implantação de espaços públicos de acesso wi-fi à Internet, pela globalização do conhecimento e da arte, pela defesa da diversidade cultural e pela liberdade das trocas múltiplas. Enfim, trabalhamos por uma política pública de banda larga e autonomia digital do cidadão e das comunidades.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Um movimento, enfim, pela disseminação da ética hacker, que não se confunde com as ações dos crackers. Vocês sabem que há no planeta uma comunidade, uma cultura compartilhada, de programadores, pesquisadores, criadores e pensadores, cuja história remonta aos primeiros experimentos de minicomputadores, e que permitiu a criação da Internet e de várias experiências de mudança.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta comunidade, esta cultura, não se restringe mais ao software. A postura hacker, uma postura humanista, que busca a construção da nova cidadania da sociedade da informação, esta postura está presente hoje na música, na mídia, nas ciências humanas, nos projetos sociais e nos governos, constituindo uma forma atual e transformadora de ver o mundo, de encarar os desafios do presente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hackers criam, inovam, pesquisam, alargam e aprofundam o saber. Resolvem problemas e têm uma crença radical no compartilhamento de informações e experiências. Exercitam a liberdade e a ajuda mútua e voluntária. Nossa convocação global deve levar este espírito a todas as dimensões possíveis da vida humana, em especial às ações de inclusão digital e geração de renda, emprego e cidadania.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eu, Gilberto Gil, cidadão brasileiro e cidadão do mundo, ministro da cultura do governo brasileiro, músico, trabalho no ministério e na música, em todos os fazeres e pensares que formam a minha existência, sob a inspiração da ética hacker, preocupado com as questões que o nosso mundo e o nosso tempo nos colocam, e seus paradoxos, suas contradições, suas virtudes e suas possibilidades.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Em uma de minhas primeiras intervenções públicas como ministro, disse que o Ministério da Cultura passaria a ser o espaço da experimentação, o território da criatividade e da invenção, o palco das linguagens inovadoras e das ações transformadoras, um signo vivo de aventura e ousadia. Assim tem sido. Assim será.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Temos de ter em mente a noção de que vivemos em um estado de fluxo, e que qualquer tentativa de se interromper o processo que se iniciou com a revolução tecnólogica será em vão.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ciberestrada pela qual viajamos hoje se torna cada vez mais o caminho da transformação, da inclusão, de possibilidades enriquecedoras do pensar e do fazer humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aqui estamos buscando parcerias, compartilhamento, querendo aprender com o que vocês e oferecendo nossa experiência do desenvolvimento local através do uso das tecnologias digitais nos pontos de cultura como um laboratório de experimentações de novas formas de autonomia local&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Minha presença aqui na Catalunya, celebra a fantástica batalha pela cultura local que aqui se desenrola há séculos. Símbolo da valorizaçäo da diversidade como valor cultural da maior importância. Celebra também o movimento das comunidades autônomas da Espanha em desenvolver políticas públicas em que o conhecimento de todos os saberes sejam um direito da sociedade. Celebra a luta pela cultura livre que aqui e no Brasil priorizamos de forma consciente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(204, 51, 204);font-size:85%;" &gt;Veja mais sobre Gil em Barcelona:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.softwarelivre.org/news/6615"&gt;http://www.softwarelivre.org/news/6615&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.lafarga.cat/node/1207"&gt;http://www.lafarga.cat/node/1207 (en català)&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114911424433664793?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114911424433664793/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114911424433664793&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114911424433664793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114911424433664793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/05/discurs-de-gilberto-gil-ligc.html' title='Discurs de Gilberto Gil a l&apos;IGC'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114884950262998305</id><published>2006-05-28T20:43:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:05.796Z</updated><title type='text'>Roberto Benigni</title><content type='html'>EL PAÍS, 28.05.2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Por dónde andas, querido lector? Déjate ver&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Talmud empieza en la página dos para indicarle precisamente al lector que incluso cuando haya terminado de leerlo no habrá comenzado aún. Y Maquiavelo nos dice: hay personas que lo saben todo, pero eso es lo único que saben. Entonces, ¿para qué leer? Pues porque acaso en el mundo, como en los cuentos de hadas, quede alguien que haga algo que nos enseñaron cuando éramos muy pequeños y que todos hemos olvidado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Que Dios te bendiga, querido lector! Pero ¿quién eres?, ¿por dónde andas? ¡Déjate ver! Tú quizá estés leyendo ahí, tranquilamente, sin darte cuenta de tu unicidad. Definitivamente, los escritores son ya más numerosos que los lectores y dentro de poco será el escritor quien le pida un autógrafo al lector, decía Shane hace ya mucho tiempo. Pero ahora sólo ha quedado un lector: tú. ¡Que Dios te guarde! Borges decía: que otros se jacten de los libros que les ha sido dado escribir; yo me jacto de aquellos que me fue dado leer. Otros tiempos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y es que ya no lee casi nadie. Ni siquiera los críticos, quienes sostienen que si leyeran un libro para reseñarlo después, ello podría alterar su juicio y hacer que se sintieran condicionados por lo que leen, así que, en definitiva, no podrían escribir lo que quieren porque ellos también, como es lógico, lo que quieren por encima de todo es escribir y no leer. Tal vez porque estamos hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador. Y lo cierto, efectivamente, es que ni el Padre eterno se ha leído jamás libro alguno, pero eso sí, ha escrito uno. En el que nos señala una infalible vía para vivir en paz. Y por cómo va el mundo podemos darnos cuenta, una vez más, de que nadie se lo ha leído.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, es que ya no lee casi nadie. Ni siquiera los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;corectores&lt;/span&gt; de pruebas (y si correctores aparece escrito otra vez con una sola erre, será la mejor prueba de ello). ¡Así pues, amado lector, que Dios te bendiga de nuevo! Porque estás leyendo. ¡Y un guión, por añadidura! ¿Y qué es un guión? (*). El guionista es como el Espíritu Santo. Aquel que insufló en el alma del Señor todas las tramas, los enredos, los diálogos y se leyó la Eternidad para escribir después lo que el autor realizó en siete días. Y que desde entonces nosotros nos limitamos a repetir. Tal vez sea por eso por lo que ya casi nadie lee. Porque todo ha sido dicho ya. E incluso que todo ha sido dicho ya, ya ha sido dicho. No hay nada nuevo bajo el sol, decía el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eclesiastés&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De modo que quizá haya que ir a ver lo que hay encima del sol para encontrar alguna novedad. Pero es que la novedad, como dijo Prévert, es la cosa más antigua que existe. Pues intentemos renovarnos entonces con las vanguardias. Pero es que, como dijo Gore Vidal, en el mundo todo cambia excepto las vanguardias. ¿Y entonces? ¿Qué hacer?, como decía Lenin. ¡Caramba! ¡Es que no salimos de ahí! Me entran ganas de ponerme a imprecar y de gritar: "¡Mierda!", si no fuera porque me tocaría pagarle derechos de autor a Cambronne.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero tú, dichoso lector, que no tienes nada mejor que hacer, puedes creerme cuando te digo que este guión, como hijo de mi entendimiento, es el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse. Pero no he podido yo contravenir al orden de la naturaleza, que en ella cada cosa engendra su semejante. El autor sólo tiene que aprovecharse de la imitación en lo que fuere escribiendo, que, cuanto ella fuere más perfecta, tanto mejor será cuanto escribiere (Miguel de Cervantes, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Don Quijote&lt;/span&gt;, I, Prólogo). Pensemos que el propio Picasso llegó a decir: "Yo no imito, copio".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, querido lector, disfruta de este maravilloso guión que, como toda obra de arte seria, narra la génesis de su propia creación, como dice Jakobson. Sí, porque nosotros también lo hemos copiado todo en este guión, escrito, como diría Vincenzo Cerami, a cuatro manos con Roberto Benigni. Todos nos hemos convertido en una especie de diosa Eco, aquella que era incapaz de hablar la primera, que no podía callar cuando se le hablaba, que sólo repetía los sonidos de las voces que le llegaban, según dijo Ovidio. De modo que tiene razón Karl Kraus cuando escribe: "¡Quien tenga algo que decir que dé un paso adelante y calle!". Y es el mismo Kraus quien sostiene que la lengua es un sistema de citas. ¡Y yo que lo estoy citando! Quisiera hacer lo mismo que Henry James, quien dijo esta maravillosa frase: mi mente es de una pureza tal que jamás la ha ensuciado una sola idea. También Walter Benjamin soñaba con publicar un libro enteramente compuesto por citas. "A mí me falta la originalidad necesaria", le contestó George Steiner. Pero a él también le hubiera gustado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En efecto, inmediatamente después del creador de una buena frase viene, por orden de mérito, el primero que la cita. Y aunque haya quien pueda no estar de acuerdo con esta idea de Ralph W. Emerson, como por ejemplo Roland Barthes, cuando dice que no puede reproducirse lo que ya ha sido dicho sin experimentar cierta sensación de culpa, lo indudable es que la mera extracción de una cita, el contexto en el que la inserto, el sesgo que le doy, la transforma y hace que se convierta en mía, como ha observado Michel Butor. En caso contrario, ¿qué hacían autores como Paul Celan, quien dijo: "Jamás he sabido inventar"?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y creo, querido lector, que estarás de acuerdo conmigo. Entre otras cosas, porque las objeciones nacen a menudo del hecho de que quien las aduce no ha sabido hallar la idea que se ataca. En efecto, yo no tengo nada que objetar a esta idea de Paul Valéry que acabo de exponer. Precisamente por eso, ni siquiera me roza la idea de tener ideas, porque, además de ser atacado, me colocaría en situación de ser citado, por citar un pensamiento de Jean Rostand. No, no, estoy de acuerdo con Morselli: sólo quiero saber lo que ya sé. Sobre todo porque estoy seguro de que si alguien dice hoy algo nuevo, eso quiere decir que lo habrá leído en alguna parte, según leí en un libro de Kraus.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De acuerdo, voy terminando porque no olvido lo que les dijeron los espartanos a los embajadores de Samos, tras pronunciar éstos un largo discurso: hemos olvidado el principio, de modo que no hemos entendido la conclusión. O eso por lo menos cuenta Plutarco. El lector me perdonará y quedará libre por fin para leer esta maravillosa historia en la que, como ha confesado el divo Eco a propósito de El nombre de la rosa, no hay una sola palabra que sea mía. Y con esto, querido lector, concluyo. Dios te dé salud y a mí no me olvide. Vale. Por cierto, esta última frase es, una vez más, de Cervantes (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Don Quijote&lt;/span&gt;, I, Prólogo), citada por Stendhal en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rojo y Negro&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Roberto Benigni&lt;/span&gt; es cineasta italiano. (*) Este texto es el prólogo del guión de la película de Benigni &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La tigre e la neve&lt;/span&gt;, que ha sido publicado esta semana en Italia. El filme recoge en su desarrollo numerosas citas literarias. © Giulio Einaudi Editore S.p.a., 2006. Traducción de Carlos Gumpert.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114884950262998305?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114884950262998305/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114884950262998305&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114884950262998305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114884950262998305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/05/roberto-benigni.html' title='Roberto Benigni'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114717083964625864</id><published>2006-05-09T10:30:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:05.638Z</updated><title type='text'>¡Que paguen las bibliotecas!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; color: rgb(255, 102, 0);"&gt;Josep Vives i Gràcia, membre del Grupo de Bibliotecas y Propiedad Intelectual de la Federación Española de Sociedades de Archivística, Biblioteconomía, Documentación y Museística (Fesabid).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PAÍS, 09-05-2006 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;C&lt;span style="font-size:100%;"&gt;on&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; ocasión de la celebración del día de Sant Jordi, la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña y la Asociación de Escritores en Lengua Catalana realizaron un manifiesto conjunto para reclamar de nuevo el pago de un canon por las bibliotecas en concepto de compensación por los préstamos que estas últimas realizan de libros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los argumentos que se dan en el manifiesto colectivo merecen una aclaración ya que no es cierto que la directiva comunitaria 92/100/CEE no esté adaptada al ordenamiento jurídico español; lo está y se refleja en el actual artículo 37.2 de la Ley de Propiedad Intelectual. Esta ley exime del pago de dicho canon a "los museos, archivos, bibliotecas, hemerotecas, fonotecas o filmotecas de titularidad pública o que pertenezcan a entidades de interés general de carácter cultural, científico o educativo sin ánimo de lucro, o a instituciones docentes integradas en el sistema educativo español".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta exención se realiza según lo dispuesto en el artículo 5.3 de la propia directiva comunitaria: "Los estados miembros podrán eximir a determinadas categorías de establecimientos del pago de la remuneración". ¿Por qué entonces la Comisión Europea ha denunciado al Estado español por incumplimiento de la directiva? Según esta institución, la excepción aplicada por España a las bibliotecas es demasiada amplia y dejaría sin efecto la aplicación del derecho de préstamo. A partir de aquí la Comisión pide a España la modificación de la ley española. El Gobierno español mantiene su postura alegando una serie de razonables argumentos en defensa de la excepción a las bibliotecas públicas. Como sea que la Comisión no acepta estos planteamientos, demanda al Estado español y actualmente el asunto se encuentra sub júdice en el Tribunal Europeo de Justicia, órgano que deberá dirimir cuál de las dos partes lleva la razón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los argumentos que desaconsejan la aplicación de un canon bibliotecario tienen más que ver con razones jurídicas y de política cultural que con el sentir mayoritario de las asociaciones profesionales que representan a los bibliotecarios, quienes al fin y cabo solamente defienden el necesario equilibrio entre los derechos de los autores a su obra y las legítimas excepciones a este derecho que, mundialmente, se aplican en el caso de bibliotecas en virtud de su labor de facilitadoras del acceso a la cultura y a la información.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El derecho de préstamo es un derecho reciente. De hecho, no se encuentra recogido en el Convenio de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas, de1971 (modificado en 1978). Países como Estados Unidos de América -uno de los que tienen más tradición en materia de derechos de autor-, Rusia y China, y la mayoría de los países suramericanos, no reconocen dicho derecho. Así, en 2002, 30 países reconocían este derecho, aunque solamente 15 habían establecido algún tipo de mecanismo para su cobro para el caso de préstamos en bibliotecas "públicas".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1992 se introdujo dicho derecho en el acervo comunitario conjuntamente con el derecho de "alquiler" (un "préstamo", pero con ánimo de lucro), que era la cuestión que preocupaba a la Comisión, extendiendo la iniciativa de los países nórdicos que decidieron crear dicho derecho en décadas pasadas: Dinamarca en 1946, Noruega en 1947, Suecia en 1954 y Finlandia en 1961. Las razones que se dan para implantar este nuevo canon obedecen a causas que son objetivas: a) los préstamos de las bibliotecas perjudican a la explotación comercial de la obra y, por tanto, autores y editores tienen derecho a una compensación, y b) es una forma de subvencionar el sector cultural y la base del cálculo son los prestamos bibliotecarios.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el primer supuesto, aceptando la teoría nunca demostrada del daño de los préstamos bibliotecarios a las ventas, se obvia que difícilmente se podría producir la situación en España. Provoca gran bochorno comparar nuestras tasas con las de los países nórdicos. En 2001 la relación era de 9,13 préstamos por habitante en Suecia, 13,3 en Dinamarca, 19,8 en Finlandia y... 1,4 en España. Insinuar que las bibliotecas públicas españolas perjudican la venta de libros en este país es, como mínimo, hilarante. En 2002, solamente el 3,9% de los libros que tenían los españoles en sus manos procedían de una biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por lo que respecta al segundo razonamiento, sobre el canon del préstamo entendido como una forma de ayuda a la creación literaria, tanto la Administración central como la autonómica desarrollan dichos mecanismos de apoyo a la cultura a través, entre otras fórmulas, de las ayudas directas a la creación de obras, las subvenciones a la edición con la compra de un determinado número fijo de ejemplares de una obra para las bibliotecas y también con el controvertido precio fijo de los libros. Así, el fomento que otros países realizan a través del canon bibliotecario en España tiene otras vías de apoyo. Nadie pone en duda la necesidad de reforzar los mecanismos para asegurar la creación literaria en condiciones, especialmente si tenemos en cuenta los problemas con que se encuentran muchos autores no mediáticos (impago de contratos de edición, imposibilidad de control de las tiradas de sus obras, etcétera). A pesar de esto, no parece que lo mejor sea que las bibliotecas acaben pagando (a través de sus presupuestos o los de las instituciones de las que dependen, es lo mismo) esta situación si tenemos en cuenta la extrema fragilidad de nuestro sistema bibliotecario.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La remuneración a los autores por los préstamos provocará una sangría en los recursos disponibles para aumentar las colecciones de nuestras bibliotecas, mientras que solamente redundará en beneficio de los autores (y editores) más vendidos, que son, por si alguien lo dudaba, precisamente los más prestados. Un cálculo aproximado, sobre la base del sistema francés de remuneración, daba como resultado que las bibliotecas públicas deberían haber destinado en 2002 más de 13,5 millones de euros al canon por el préstamo, cuando se gastaron solamente 27,4 millones de euros en la compra de libros en el mismo año, es decir, el 49%. Un 49% que en todo caso se podría inyectar desde otras partidas para la compra de documentos para las bibliotecas, beneficiando, entonces sí, a autores (y editores), bibliotecas y, en definitiva, a todos los ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;© El País S.L. | Prisacom S.A.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114717083964625864?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114717083964625864/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114717083964625864&amp;isPopup=true' title='2 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114717083964625864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114717083964625864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/05/que-paguen-las-bibliotecas.html' title='¡Que paguen las bibliotecas!'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114683733352046742</id><published>2006-05-05T13:51:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:05.480Z</updated><title type='text'>L'histoire mouvementée du manuscrit de "Ma cavale", de Cesare Battisti</title><content type='html'>LE MONDE DES LIVRES | 04.05.06&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Depuis son exil, Cesare Battisti a envoyé une "bouteille à la mer". Un manuscrit qui est devenu Ma cavale, coédité par Grasset et Rivages et sorti en librairie le 27 avril (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le Monde&lt;/span&gt; du 22 avril). Comment les deux éditeurs ont-ils décidé de publier le dernier livre de l'auteur de polars, recherché par la police, ancien membre des Prolétaires armés pour le communisme (PAC), un groupe d'ultragauche qui a pratiqué la lutte armée à la fin des années 1970 en Italie ? L'histoire éditoriale de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ma cavale&lt;/span&gt; est presque un roman.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;C'était en mai 2005. Au standard des éditions Payot-Rivages, à Paris, personne n'a remarqué cette enveloppe en "papier kraft" déposée à l'attention de "François Guérif, personnel". Le directeur des éditions Rivages Noir a découvert une lettre signée de Cesare Battisti - dont il a publié plusieurs ouvrages dans le passé -, un manuscrit titré &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ma cavale&lt;/span&gt; et une disquette. Condamné à perpétuité par la Cour d'assises de Milan, en 1988, alors qu'il était exilé au Mexique, pour divers meurtres qu'il a toujours niés, Battisti s'est réfugié en France, à Paris, en 1991. Il s'était enfui en août 2004 alors que la justice française venait d'autoriser son extradition vers l'Italie. Dans sa lettre, Battisti demande à François Guérif de publier son texte s'il le juge pertinent. Il se peut qu'il y ait des maladresses, poursuit Battisti, qui, pour la première fois, a écrit en français. Il propose aussi que la romancière Fred Vargas, qui l'a soutenu dès les premières heures, corrige la copie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;François Guérif se plonge dans le manuscrit. Battisti y livre sa vérité et brosse un tableau surréaliste de son exil. Le texte est transmis au PDG de Payot-Rivages, Jean-François Lamunière, qui le fait lire à Fred Vargas. Celle-ci accepte aussitôt d'en assurer la relecture et de rédiger la postface. Le manuscrit de Battisti contient effectivement de nombreuses coquilles. "Par exemple, il avait écrit "se retourner les puces" au lieu de "se tourner les pouces"", raconte Fred Vargas. Le manuscrit et la disquette ne quittent plus son sac à dos. La romancière, dont l'appartement a été visité "au moins quatre fois" depuis deux ans, redoute que le texte ne tombe entre de mauvaises mains.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ce n'est pas simple d'être du côté de Battisti... Fred Vargas n'a pas envie d'être seule dans l'affaire et propose à Bernard-Henri Lévy de préfacer le livre. Elle lui remet le manuscrit "fin septembre, un dimanche, dans un bar d'hôtel", se souvient-il. S'il exècre le terrorisme, Lévy a néanmoins pris position en faveur du romancier. L'un de ses arguments est que la France, par la voix de François Mitterrand, en 1985, s'était engagée à ne pas extrader les réfugiés italiens qui ont renoncé à la violence. L'Etat a donné sa parole, celle-ci doit être tenue, dit-il. Au-delà du cas Battisti, Bernard-Henri Lévy avoue "un intérêt sans fascination" pour les "années de plomb" italiennes - il a préfacé le roman d'Antonio Negri, écrit en prison (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Italie rouge et noire&lt;/span&gt;, Hachette, 1985). Va pour &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ma cavale&lt;/span&gt; ! Lévy suggère à Fred Vargas une coédition avec Grasset, une maison où il est lui-même éditeur.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;"COMME UN DERVICHE"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Olivier Nora, PDG de Grasset, saisit l'occasion de publier ce "témoignage". "Grasset n'est pas un éditeur militant. Personnellement, je ne connais pas Battisti et il n'y a pas plus éloigné que moi de la gauche radicale et de la lutte armée. Je n'oblige personne à lire ce livre, mais je ne voudrais pas vivre dans un pays où l'on ne pourrait pas le publier", explique Olivier Nora. "J'ai été troublé en lisant le manuscrit, ajoute-t-il. Ce que Battisti décrit de ce communautarisme poussé à l'extrême des PAC, et de ses rapports ambigus avec leur chef, Pietro Mutti, sonne juste. D'autre part, je n'ai jamais lu un tel récit de cavale. Battisti n'arrive à se poser nulle part : s'il le faisait, ce serait reconnaître qu'il est exilé à vie. Il semble condamné à tourner comme un derviche."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Grasset et Rivages prennent soin de vérifier qu'ils ne se mettent pas hors la loi en publiant l'ouvrage. "Notre avocat m'a assuré que cela ne posait aucun problème. Le seul risque, m'a-t-il dit, serait d'être entendu de façon plus ou moins longue et insistante dans les locaux de la police sur les conditions dans lesquelles le manuscrit est parvenu aux deux éditeurs. Nos ordinateurs et téléphones portables pourraient également être saisis. Rien de tel ne s'est produit à ce jour", précise Olivier Nora. Le contrat d'édition est signé... avec la fille de Battisti, étudiante. Avant de s'enfuir, Battisti l'a en effet mandatée pour le représenter dans tout acte légal et pour gérer ses droits d'auteur.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ultime précaution, l'avocat de Battisti, Eric Turcon, a lu le manuscrit pour "être sûr que le récit ne gêne pas sa défense". "Je n'ai touché à rien. Je redoutais aussi un ton agressif, mais ce n'est pas le cas", indique-t-il.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Il ne restait plus qu'à trouver la photo de couverture : un portrait de Battisti pensif, la mèche au vent, loin du cliché du "monstre" mal rasé sortant de prison.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Clarisse Fabre&lt;br /&gt;Article paru dans l'édition du 05.05.06&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114683733352046742?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114683733352046742/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114683733352046742&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114683733352046742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114683733352046742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/05/lhistoire-mouvemente-du-manuscrit-de.html' title='L&apos;histoire mouvementée du manuscrit de &quot;Ma cavale&quot;, de Cesare Battisti'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114655538957160541</id><published>2006-05-02T07:33:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:05.282Z</updated><title type='text'>A question in Catalan</title><content type='html'>The Times   April 22, 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Despite its thousand-year history, there is still argument over what constitutes Catalan literature. Stephen Burgen asks why&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;YOU ARE WHAT YOU SPEAK, or at least that’s the case if you are a Catalan. Tomorrow is International Book and Copyright Day, established ten years ago by Unesco and inspired by the Catalan tradition of exchanging gifts of books and red roses on this day, which is both St George’s Day — he is patron saint of Catalunya as well as England — and the day on which Cervantes and Shakespeare died.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Catalan culture is also the “guest of honour” at next year’s Frankfurt Book Fair, following on from India this year. This straightforward and indeed flattering invitation has provoked rows about how the nation should be represented at Frankfurt and has exposed the frailties of the national psyche. It has also raised some interesting questions about language and identity.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;It is Catalan culture that has been invited, but Frankfurt is a book fair and so the argument has centred on what is and is not Catalan literature.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;To the chagrin of many, the Catalan parliament took it upon itself to debate the issue and ruled that the Catalan language is “the only identifier” of Catalan literature.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;You would expect that a people who suffered cultural oppression under the Franco dictatorship would grasp that it is not for politicians to issue diktats on cultural matters.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;What the ruling means is that almost none of the best known Catalan writers will be officially represented — because they write in Spanish.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;So out goes Carlos Ruiz Zafón (The Shadow of the Wind), the best selling “Spanish” author since Cervantes, out too, Javier Cercas (Soldiers of Salamis), Eduardo Mendoza (City of Marvels), Maruja Torres, Terenci Moix, Juan Goytisolo, Juan Marsé and Manuel Vázquez Montalbán, all of them Catalans, but all of whom write or wrote in Spanish.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jordi Pujol, for 23 years president of Catalunya, defined a Catalan as anyone who lives here and speaks the language, and now parliament has added to this the absurdity that anyone who writes in Catalan is a Catalan writer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Emilio Manzano, director of the Institut Ramon Llull (IRL), the organisation set up by the Catalan government to represent Catalan culture abroad, and therefore at Frankfurt, insists that it is not as absurd as it sounds.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“The IRL was set up to promote the Catalan language and for that reason at Frankfurt we shall be promoting writers who write in Catalan. It is not our job to promote authors who write in Spanish. They will be well represented at Frankfurt by their publishers. Our job is firstly to present both the singularity of Catalan culture and also to show that there is a 1,000-year tradition of literature written in Catalan.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Between them, the “excluded” authors, most of whom have wisely kept their counsel on the issue, represent probably the best known writers in Spanish outside Latin America, something one might expect the Catalans to boast about.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;However, one well-known writer who will be officially represented as he writes in Catalan, is Albert Sánchez-Piñol, whose Pell Freda (Cold Skin) was an international bestseller. To him it is quite simple. “The French are clear about it: it’s French literature if it’s written in French. If someone lives in your country for 30 years but writes in Arabic, then it’s Arabic literature. There’s nothing to argue about, except that here we are still arguing about these things.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;But is it really that clear? No one would dispute that Joyce and Beckett are Irish writers, although they wrote in English (and French, in Beckett’s case). “But what about Kazuo Ishiguro?” Manzano says. “You wouldn’t call him a Japanese writer.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Well, no. On the other hand no one would claim that Arundhati Roy or Chinua Achebe are English writers because they write in English. And yet Matthew Tree, who has lived in Catalunya for 20 years and writes in Catalan, is acclaimed as a Catalan author although he himself insists that he is and always will be English. Were he a painter, he would be regarded as an English artist resident in Catalunya.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;And that’s the nub of it. For a Catalan, the language is the identity; take that away and you are left with little whereas, say, Scottish or Irish identity is barely bound up with the language at all. After 40 years of suppression under Franco, Catalan has made a comeback that is the envy of minority speakers everywhere.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Education, from kindergarten to postgrad, is in Catalan, so is all official business. More than 95 per cent of the population (half of whom are Spanish immigrants or their offspring) speak it. As a Latin-based tongue, it is a lot easier to learn than, say, Welsh or Euskera, the Basque language.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Catalan publishing is heavily subsidised by the state, and yet one of the ironies of this policy is that it has actually debased the literature.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“The business of subsidising Catalan literature has not only distorted the market by printing more books than are ever going to be read, it has harmed the image of the literature itself, by promoting second and even third-rate work simply because it is in Catalan,” Manzano says. “And then people here wonder why Catalan literature doesn’t have the world reputation they think it deserves.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;The final irony, of course, is that no one here reads anyway. Surveys regularly put Spaniards (and Catalans) at the back of the European reading class. On average, most buy one book a year, and here that book is usually bought on April 23, a windfall day for Catalan publishing. Pity no one reads the stuff.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114655538957160541?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114655538957160541/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114655538957160541&amp;isPopup=true' title='1 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114655538957160541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114655538957160541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/05/question-in-catalan.html' title='A question in Catalan'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114643394812074958</id><published>2006-04-30T21:49:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:05.095Z</updated><title type='text'>La decadencia del lector</title><content type='html'>JOSÉ MARÍA GUELBENZU&lt;br /&gt;EL PAÍS  -  Opinión - 06-02-2004&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La decadencia de la novela o la decadencia de la lectura son dos asuntos socio-literarios de resonancia que periódicamente aparecen en la discusión pública con un tono lamentatorio, nostálgico y, en ocasiones, razonablemente masoquista. De lo que se habla menos es de la decadencia del lector, como si éste fuera una pieza inamovible del juego, como si la decadencia de la novela o de la lectura fuese un asunto que perteneciera a un estado de la realidad ajeno a la presencia concreta del lector. El lector aparece entonces como víctima de un plan general de degradación del conocimiento y como un ente pasivo sujeto a los vaivenes y conflictos de la sociedad de consumo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La decadencia de la novela suele atribuirse al agotamiento de un género que ha reinado durante un par de siglos en el mundo de la literatura. La decadencia de la lectura se atribuye a su vez a la invasión de lo audiovisual en la vida de las personas. En lo que se refiere a lo primero, la historia demuestra que las nuevas formas de expresión no arrumban necesariamente a las antiguas, sino que, más bien, las resitúan. En cuanto a lo segundo, el lenguaje del impacto (la imagen) sólo demuestra ser más asequible, por lo inmediato, que el lenguaje de la reflexión (la palabra), pero no hay sustitución, sino, en todo caso, posición dominante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al mismo tiempo, en nuestro país la novela ha alcanzado cotas de difusión ciertamente notables. Se venden más libros que antes y se leen más libros que antes. La idea de que los libros se compran, pero no se leen, me parece indemostrada y, referida a la novela, sospecho que bien dudosa. En España hay más lectores que nunca y se venden más libros que nunca. También se edita más que nunca, de manera desproporcionada con respecto a la clientela real, pero eso tiene que ver con la saturación del mercado, no con el índice de lectura. El alarmismo me parece infundado, lo que no desdice del hecho de que seamos un país con índices de lectura inferiores a los de países tradicionalmente más lectores, como Francia, Inglaterra o Alemania.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otra cosa es lo que se lee. Como decía al principio, no se habla nunca de la decadencia del lector. Y, sin embargo, lo que puede explicar el fenómeno de que se lea más y de que, paradójicamente, la literatura sea de peor calidad es, justamente, un asunto que compete a esa figura que, en principio, es calurosamente apreciada —debido al mérito de su esfuerzo implícito para encarar la página escrita— frente a la que se deja invadir pasivamente por la imagen: el lector.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El alimento del lector es el libro. En el caso de la novela, admitimos que se editan más novelas y se lee más, pero la calidad del producto decae de manera alarmante. Este aparente contrasentido lo sería si olvidamos a la pieza objeto de este artículo: el lector. En mi opinión, lo que ha descendido no sólo en España, sino también en los países que antes citaba como ejemplos de índice de lectura, es la calidad del lector, porque la calidad de la mejor literatura no ha cedido. Pero refiriéndonos a España, me atrevo a conjeturar que el cambio de proporciones entre lector selectivo (que escoge y progresa) y lector común (que sólo exige más de lo mismo) a favor de este último se debe sobre todo a la incorporación de nuevos lectores. Vivimos en una sociedad lo suficientemente rica como para permitirse comprar libros y lo suficientemente deseosa de autoafirmación como para leerlos. El problema es de criterio. La estructura social puede hoy en día modificarse con rapidez —de una dictadura a una democracia, por ejemplo evidente—, pero el criterio es un asunto de largo plazo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las rémoras de la democracia súbita es que se confunde con harta frecuencia la opinión con el criterio. Opinión tiene cualquiera, pero una opinión que no se funda en un criterio no pasa de ser una inconsecuencia. El criterio se adquiere como se adquiere el conocimiento: por la experiencia y el estudio. En otras palabras: no todas las opiniones son igual de válidas, del mismo modo que el lema "un hombre, un voto" sólo vale para votar, no para tener razón. La razón se adquiere de manera bien distinta y harto más trabajosa. Valga como ejemplo de torpeza encubierta de liberalidad aquel lema que hizo furor hace años en USA ("&lt;span style="font-style: italic;"&gt;I'm good, you're good&lt;/span&gt;"), que no era el signo de igualitarismo que pretendía ser, sino de mera estupidez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tópico cómplice en el mundo intelectual es el enunciado que dice que "en España sólo hay unos diez mil buenos lectores"; si a esta frase le añadimos la exagerada, pero significativa, de Félix de Azúa: "Somos la última generación que ha leído", vendremos a concluir que, paradójicamente, a medida que aumenta la cifra de lectores generales, disminuye, si la muerte hace bien su trabajo, la de buenos o selectos lectores; es decir, no parecen tener repuesto. ¿Serán a la larga estos últimos una especie en extinción y serán liquidados bien por las mayorías adictas al mínimo esfuerzo, bien por las inmensas minorías victimistas y sustitutivas del intelectual universal a las que Harold Bloom agrupa bajo la denominación de "Escuela del Resentimiento"?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo una reunión en Alemania en la que participábamos Juan Benet, Álvaro Pombo, Montse Roig y yo mismo, junto con los redactores de un suplemento cultural de prestigio, creo que el de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Die Zeit&lt;/span&gt;, en el que nos preguntaron por qué los intelectuales alemanes apenas conocían la literatura española contemporánea y, en cambio, los españoles estaban al día en literatura alemana contemporánea. Juan Benet, con su mordacidad habitual, contestó: "Porque ustedes son lo suficientemente ricos como para permitirse ser provincianos y nosotros somos aún lo suficientemente pobres como para necesitar ser cosmopolitas". El valor actual del confort consumista y la nueva imagen ciudadana de que el libro pertenece al estatus actual es una de las razones por las que se ha reblandecido el acto de leer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otra razón de importancia es que el lector de nuevo cuño carece de tradición, carece de criterio y ha empezado a leer al apagar la televisión, no antes de que ésta llegara a casa. Confía en sí como todo el mundo confía en su propio gusto, pero sobre gustos hay mucho escrito, que no leído; el gusto no es innato, sino adquirido. No le ayudarán ni una crítica aún naturalista, además de arbitraria, ni una educación llena de rígidos esquemas y no menos rígidos tontemas y bobemas en sus análisis de textos. Su principal referencia es el entretenimiento por el entretenimiento. En consecuencia, ahora somos lo suficientemente ricos y cosmopolitas como para permitirnos leer como provincianos. La sencillez puede ser amiga de la novela de calidad; la simpleza, no; y en cuanto a la buena voluntad, es el principio, no el fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así que el lector es reflejo de su sociedad y, como tal, es razonablemente acrítico; es decir, no es exigente ni selectivo, no le empuja la curiosidad de saber, sino la necesidad de saber "qué pasó"; es un lector de anécdotas, no de sentido. No creo en la decadencia de la novela, y si acepto la de la lectura es porque creo firmemente en la decadencia del lector. Parafraseando una afirmación de Fernando Savater sobre el pensar bien, puede decirse que "quien no se esfuerza en leer, no leerá nunca nada verdaderamente interesante".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114643394812074958?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114643394812074958/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114643394812074958&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114643394812074958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114643394812074958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/la-decadencia-del-lector.html' title='La decadencia del lector'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114625539261151531</id><published>2006-04-28T20:11:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:04.735Z</updated><title type='text'>El premi Llibreter</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.vilaweb.cat/www/noticia?p_idcmp=1863465"&gt;Perilla la continuïtat del premi Llibreter&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vilaweb&lt;br /&gt;DIVENDRES, 28/04/2006 - 18:46h&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La 7a edició del premi Llibreter corre el risc de no celebrar-se després que quatre dels set membres del jurat han dimitit. En un comunicat han explicat que les raons són les diferents declaracions fetes per membres de l'actual junta del Gremi de llibreters, que posen en dubte la seva imparcialitat. Han abandonat: Àlvar Masllorens de Proa Espais de Barcelona; Joan Flores de La Llopa de Calella; Adela Nogueira de la Paideia de Sant Cugat; i Anna Costas de la Catalònia de Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El comunicat que han enviat als mitjans diu: 'En diferents ocasions, de manera pública i publicada, s’ha posat en dubte la nostra imparcialitat a l’hora de donar el premi, adduint favoritismes de llengua, d’autors, de segells editorials. Davant d’aquesta flagrant mentida –que dona a entendre, de manera velada, l’existència d’interessos obscurs per part dels jurats establerts fins ara– i de la no acceptació de retractar-se de l’esmentada Junta, ens veiem obligats a renunciar-hi perquè no volem que se’ns continuï qüestionant com a persones, com a professionals, com a lectors'.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Joan Flores ha explicat a VilaWeb: 'Ja fa temps que hi ha una espècie de campanya per part d'una sèrie de llibreries que s'han queixat que no es premiï el llibre en català. Durant el Saló del llibre de Barcelona, el novembre de l'any passat, l'actual presidenta del gremi però que llavors encara no ho era, Imma Bellafont, ja va declarar al diari Avui que el jurat ho feia expressament de no premiar llibres en català. Per altra banda, durant les eleccions, el programa de la nova junta parlava de que s'havia de canviar premi perquè el jurat afavoria la presència d'autors que escrivien en castellà i d'obres traduïdes al castellà en detriment del català i dels autors catalans. Això és mentida i per això vam demanar a la nova junta una rectificació, però s'han negat a fer-la i també a establir qualsevol tipus de diàleg. Al final hem renunciat'.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La presidenta del Gremi, Imma Bellafont, ha declarat a VilaWeb: 'Jo no he qüestionat a ningú, estic absolutament a favor del premi, mai se m'ha acudit pensar que cap d'aquests llibreters estiguin propers a una editorial, només he qüestionat el fet de la llengua. Demano que es pensi més en el llibre català, i és el pensament de molta gent'. Bellafont assegura que no sap com ha anat la dimissió perquè ella no se n'ha encarregat d'aquest tema, 'ja tinc prou feina amb el tema Abacus i fins ara amb el Sant Jordi. Hi havia una comissió que va gestionar el tema, per això no sé com ha anat'.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Els llibreters dimissionaris han explicat: 'Pensem que la trajectòria del premi ens avala. Com qualsevol Jurat podem encertar-la més o menys, però tenim la consciència tranquil·la d’haver actuat sempre respectant escrupulosament les bases del Premi –aprovades, i no derogades ni modificades, pel Gremi de Llibreters de Barcelona i Catalunya en sessió plenària– que en el seu primer punt diuen: El jurat atorgarà el guardó de narrativa a aquell llibre, publicat en català o castellà, de creació pròpia o traduït, que ha estat (durant l’últim any) una referència constant, que aporta una novetat, per la seva temàtica o pel tractament literari, o que, simplement, destaca per la seva qualitat, al marge de les modes. Un llibre que, en mig de la gran oferta disponible, no sempre rep l’atenció que mereix i que gràcies als llibreters pot arribar a nous lectors. Com a membres del Jurat, aquesta ha estat l’única norma que ha regit la nostra actuació'.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;'A tot ens sap molt de greu deixar el jurat del premi Llibreter, diu Joan Flores, perquè creiem en aquest premi i ens porta molta feina triar-lo. És una feinada i la democràcia del premi és garantida: pensa que cada dos anys entre un nou membre al jurat i que cada llibreria agremiada pot proposar fins a cinc títols. Això fa que, per exemple, l'any passat optaven al premi setanta-tres títols. Els vam llegir tots, els vam debatre a fons...' I diu un altre llibreter dimissionari, Àlvar Masllorens: 'Únicament parlàvem de literatura i l'únic criteri que valia era la qualitat literària. No hem afavorit mai autors ni editorials ni distribuïdores ni hem estat un reducte anticatalanista. Però jo estic tranquil, tinc la consciència tranquil·la perquè els resultats ens avalen'.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En sis anys el premi Llibreter s'ha consolidat i ha aconseguit prestigi. Ha recuperat autors i n'ha descobert d'altres i els lectors li han fet confiança. Les vendes han anat dels 40.000 exemplars el títol que ha venut menys menys fins a més de 250.000 el que més. Fou el primer premi Llibreter 'L'última trobada' de Sándor Márai l'any 2000, un autor llavors gairebé desconegut, com ho era Javier Cercas i el seu 'Soldados de Salamina' abans que guanyés el premi l'any 2001. L'any 2002 es va donar a conèixer l'obra de Charles Baxter, premiant 'El festí de l'amor', i es va premiar J. M. Coetzee per 'L'edat de ferro' el 2003, pocs mesos abans que se li concedís el Nobel de Literatura. L'any 2004 es va publicar 'Mentira' d'Enrique de Hériz i l'any passat 'El port de les aromes' de John Lanchester, un altre desconegut. 'El port de les aromes' era un títol que fins aquell moment només s'havia publicat en castellà i que el premi va fer que es traduís també al català.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114625539261151531?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114625539261151531/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114625539261151531&amp;isPopup=true' title='3 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114625539261151531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114625539261151531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/el-premi-llibreter.html' title='El premi Llibreter'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114621651154638363</id><published>2006-04-28T09:24:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:04.528Z</updated><title type='text'>No en mi nombre</title><content type='html'>SERGI PÀMIES&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.es/articulo/cataluna/nombre/elpepiautcat/20060428elpcat_20/Tes/"&gt;EL PAÍS - 28-04-2006&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después del susto que le obligó a tomarse unos días de descanso, Josep Lluís Carod Rovira ha vuelto con el entusiasmo de siempre. Ayer anunció las intenciones de su partido respecto al referéndum de aprobación del Estatut. El voto de ERC, había dicho hace unos días, no será positivo ni negativo y añadió que el partido independentista tampoco tenía previsto defender la abstención. Les quedaban, pues, dos alternativas de voto: nulo y en blanco. Que los republicanos sean coautores del Estatut por el que no piensan votar afirmativamente sólo es uno de los muchos gags de un proceso que empezó con el pacto de la tortilla y que esta semana ha culminado con unas no menos cómicas sesiones en el Senado madrileño. Allí los contribuyentes han podido saborear el lirismo de Manuela de Madre, portavoz del PSC, que propuso conducir la discusión por el camino del amor y de la comprensión: "El amor verdadero, el afecto verdadero, nace cuando quien dice que quiere, quiere por lo que se es, no por lo que quiera que se sea". Es un trabalenguas que, al mismo tiempo que aporta calidez a un género tradicionalmente árido, añade perplejidad a un territorio ya perplejo de por sí. La decisión final de ERC se certificará en asambleas y reuniones y no se descarta que, al final, los republicanos organicen un referéndum interno para decidir su voto en el reférendum externo, aunque ignoro si el interno incluye la posibilidad de votar en blanco o nulo. Por ahora, y a juzgar por el comunicado de ayer, recomiendan preferentemente el voto nulo político.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como suele ocurrir cuando conviene crear el ambiente apropiado para colar una media verdad gigantesca, ya se ha hecho público el oportuno estudio gubernamental según el cual la participación en el referéndum será del 57,3%. Es el truco del almendruco: marcas un listón bajo y así te preparas para resistir cualquier bofetada. La cifra anunciada, sin embargo, no está lejos de la que certificaron las elecciones al Parlament de 2003. En aquella ocasión la participación fue del 62,54%, y yo me decanté por el voto en blanco (que, por si alguien no lo sabe, consiste en introducir un sobre vacío dentro de la urna). El voto nulo, en cambio, se basa en someter la papeleta a un proceso de tunning que la invalida como tal: caricaturas de candidatos, eslóganes reivindicativos, anotaciones de teléfono móvil, papiroflexias varias, listas de la compra recicladas, pegatinas del garañón catalán o de servicios permanentes de cerrajería, filtros para porro desconstruidos o cualquier elemento que altere la estructura del documento electoral. ERC, en cambio, habla de voto nulo político, una estrategia de maquillaje conceptual que intenta darle una dignidad que ya veremos si cuela.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 2003 fuimos 30.212 los que votamos en blanco, mientras que los nulos fueron 8.793. Por lo que se está cociendo, es probable que estas dos alternativas, que perdieron las pasadas elecciones, obtengan un resultado bastante espectacular. La Plataforma del Dret a Decidir, por ejemplo, también piensa defender el voto nulo y añadirá un mensaje de reivindicación nacionalista para dejar clara su decepción respecto al texto. Si, después de sus consultas internas, ERC opta por el voto nulo, estará rizando el rizo: defender la celebración de un referéndum y, al mismo tiempo, propiciar la masiva anulación de miles de votos. Los que opten por el voto en blanco siendo de ERC se sumarán a los que ya llevamos unos años resignándonos a esta pálida causa. No opinaré sobre el voto nulo porque nunca lo he practicado pero sí sobre esta posible OPA hostil a los que sufrimos la fascinación ante la página, perdón, la papeleta en blanco. Si un partido político convencional, que ha sido responsable de buena parte de toda esta movida deja entreabierta la puerta a favor del voto blanco, invadirá la plácida zona de pataleo protestón de los que dejan constancia de su desacuerdo con las formas y el fondo de este y de otros procesos legítimos y democráticos. ¿En qué nos diferenciaremos los unos de los otros?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De entrada, la organización que recomiende el voto en blanco se apropiará de 30.000 votos que no les corresponden y hará que se interpreten con criterios colectivos una opción que, por su propia naturaleza, resulta menos interpretable y más individualista. A los que votamos en blanco siempre se nos critica por no implicarnos, por no mojarnos, y, en el mejor de los casos, se nos perdona la vida diciendo: bueno, por lo menos participa y vota en blanco. Pero si participar supone mezclarse con colectivos de personalidad múltiple que no tienen inconveniente en desmentir con la mano derecha lo que hace su mano izquierda, ¿para qué ejercer la discrepancia transversal y testimonial? Por eso mismo, y asumiendo que por mucho que proteste no podré evitar que el Gobierno se gaste 1,8 millones de euros en favor de la participación en un mecanismo legítimo de la democracia en la que parte del gobierno recomienda el voto nulo, en esta ocasión me sumaré a la mayoría silenciosa de la abstención, una abstención que, según fuentes gubernamentales, rondará el 42,7 %.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114621651154638363?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114621651154638363/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114621651154638363&amp;isPopup=true' title='1 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114621651154638363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114621651154638363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/no-en-mi-nombre.html' title='No en mi nombre'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114617241118368813</id><published>2006-04-27T21:11:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:04.346Z</updated><title type='text'>Peter Handke</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Peter Handke est interdit de Comédie-Française&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;LE MONDE | 27.04.06 | 10h52  •  Mis à jour le 27.04.06 | 10h52&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Peter Handke ne sera pas joué à la Comédie-Française. Sa pièce &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Voyage au pays sonore ou l'art de la question&lt;/span&gt;, qui devait être créée du 17 janvier au 24 février 2007 au Théâtre du Vieux-Colombier, dans une mise en scène de Bruno Bayen, a été retirée de la programmation à quelques jours de l'annonce de la saison 2005-2006, prévue le 4 mai.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;C'est Marcel Bozonnet, l'administrateur général de la Maison, qui a pris la décision, après avoir lu dans &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le Nouvel Observateur&lt;/span&gt; du 6 avril un article faisant état de la visite de l'écrivain autrichien en Serbie. Le 18 mars, Handke a assisté à l'enterrement de Slobodan Milosevic, l'ex-président de la Serbie, mort le 11 mars au cours de son procès pour génocide et crimes de guerre devant le Tribunal pénal international de La Haye.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Je suis heureux d'être près de Slobodan Milosevic, qui a défendu son peuple", aurait déclaré Peter Handke selon &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Le Nouvel Observateur&lt;/span&gt;, qui précise que l'écrivain a réitéré ses prises de position pro-serbes, et est apparu "brandissant le drapeau serbe, se pressant pour toucher le corbillard et y déposer une rose rouge".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;"UN OUTRAGE AUX VICTIMES"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"C'est vrai que mon sang n'a fait qu'un tour quand j'ai lu cet article", déclare Marcel Bozonnet. "J'ai décidé d'en discuter avec le comité d'administration de la Comédie-Française et les comédiens qui devaient jouer la pièce de Handke. Le théâtre est une tribune, son effet est plus large que l'audience de la seule représentation. Même si la pièce de Handke ne fait pas œuvre de propagande, elle offre à l'auteur une visibilité publique. Je n'avais pas envie de la lui donner."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Marcel Bozonnet, qui précise que certains défendaient le maintien de la pièce à l'affiche, ajoute qu'il a pris sa décision parce que "la présence de Peter Handke aux obsèques de Milosevic est un outrage aux victimes". Reste que les positions pro-serbes de Peter Handke sont connues depuis longtemps. Pourquoi donc retirer maintenant une pièce jugée "très belle", et annuler une production prévue de longue date ? A cela, l'administrateur général de la Comédie-Française répond : "Je comprends la position de ceux qui distinguent l'œuvre de son auteur. Mais pour l'instant, je n'arrive pas à m'y résoudre."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brigitte Salino&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114617241118368813?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114617241118368813/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114617241118368813&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114617241118368813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114617241118368813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/peter-handke.html' title='Peter Handke'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114583263601439485</id><published>2006-04-23T22:47:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:03.672Z</updated><title type='text'>Elogio de la lectura</title><content type='html'>Alberto Manguel&lt;br /&gt;BABELIA - 22-04-2006  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como la experiencia muestra, la debilidad de nuestra memoria olvida fácilmente no sólo los actos ocurridos hace mucho tiempo, sino también los recientes de nuestros días. Es, pues, muy conveniente y útil poner por escrito las hazañas e historias antiguas de los hombres fuertes y virtuosos para que sean claros espejos, ejemplos y doctrina para nuestra vida, según afirma el gran orador Tulio".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así comienza la novela que, entre los pocos libros perdonados de la biblioteca de Don Quijote, el cura rescata por ser "un tesoro de contento y una mina de pasatiempos": el Tirant lo Blanc de Joanot Martorell y Martí Joan de Galba. "Llevadle a casa y leedle", le dice a su compadre el barbero, "y veréis que es verdad cuanto dél os he dicho".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Tirant justifica su propia existencia como un remedio a nuestra flaca memoria, como depósito de nuestra experiencia pasada, como espejo de valores antiguos y de enseñanza meritoria. Eso quiso su autor, pero sus lectores, menos ambiciosos, como aquel cura de La Mancha, no se preocuparon por tales noblezas y lo recomendaron por razones más sutiles y menos graves: por dar contento, proveer pasatiempo, provocar deleite. El censorio cura y el ensañado barbero condenaron a las llamas aquellos libros de Don Quijote que, a sus ojos, pecaban de revueltos, disparatados, arrogantes, duros, secos -es decir, libros que no les gustaban-. Porque en el momento de la verdad, frente a la salvación o a la hoguera, para un verdadero lector lo que importa es el placer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero ¿qué es este placer? ¿En qué consiste ese extraño sentimiento de intimidad compartida, de sabiduría regalada, de maestría del mundo a través de un mero juego de palabras, de entendimiento adquirido como por acto de magia, de manera profunda e intraducible? ¿Por qué nos lleva a rechazar ciertos libros sin misericordia y a coronar a otros como clásicos de nuestra devoción si algo en ellos nos conmueve, nos ilumina, pero por sobre todo nos deleita?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como lectores, nuestro poder es aterrador e inapelable. No nos enternecen ni las súplicas de los críticos ni las lágrimas de los lectores que nos han precedido. Implacables, a través de los siglos, juzgamos y volvemos a juzgar a los libros que ya se creían a salvo. Por puras razones de gusto, en el paraíso de la lectura, Cervantes ocupa el lugar que Martorell y Galba han perdido a pesar del juicio del mismo Cervantes. ¿Nuestros abuelos adoraban a Anatole France y a Mazo de la Roche? A nosotros no nos gustan: al infierno con ellos. ¿Melville fue despreciado y Kafka vendía apenas unos pocos ejemplares? Hoy Melville está sentado a la diestra de Dante y una primera edición de La metamorfosis de Kafka vale unos seis mil euros. Si debemos justificarnos, inventamos razones estéticas, culturales, filológicas, históricas, filosóficas, morales. Pero la verdad es que, a fin de cuentas, nuestros juicios son casi todos refutables fuera del campo hedonista.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El lema de todo verdadero lector es De gustibus non est disputandum. "De gustos no se discute", o, como se dice en castellano, "sobre gustos no hay nada escrito". El proverbio latino dice la verdad; la traducción castellana miente. Nuestro placer no admite argumentos; admite en cambio una infinidad de escritos, los exige. Al fin y al cabo ¿qué son las bibliotecas sino archivos de nuestros gustos, museos de nuestros caprichos, catálogos de nuestros placeres?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El placer de la lectura, que es fundamento de toda nuestra historia literaria, se muestra variado y múltiple. Quienes descubrimos que somos lectores, descubrimos que lo somos cada uno de manera individual y distinta. No hay una unánime historia de lectura sino tantas historias como lectores. Compartimos ciertos rasgos, ciertas costumbres y formalidades, pero la lectura es un acto singular. No soñamos todos de la misma manera, no hacemos el amor de la misma manera, tampoco leemos de la misma manera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para ciertos lectores, el placer de la lectura es uno de intimidad. Ese espacio amoroso que un lector crea con su libro no admite otra presencia. El niño que lee bajo la manta a la luz de una linterna cuando se le ha ordenado dormir, el adolescente acurrucado en el sillón para quien el único tiempo que transcurre es el del cuento que está leyendo, el adulto aislado de sus congéneres en un atiborrado vagón de tren o en un bullicioso café, encuentra su placer en un mundo creado sólo para él. Proust volvía al comedor una vez que la familia había salido a pasear para hundirse en el libro que estaba leyendo, rodeado solamente de los platos pintados colgados en la pared, del almanaque, del reloj, todos objetos, nos dice, "muy respetuosos de la lectura" que "hablan sin esperar respuesta y cuya jerga, a diferencia de la de los humanos, no trata de reemplazar el sentido de las palabras leídas con un sentido diferente". Dos horas de placer hasta la entrada de la cocinera que, con sólo decir "así no puede estar cómodo. ¿Y si le traigo una mesita?", lo obligaba a detenerse, a buscar su voz desde muy lejos, a sacar las palabras de su escondite detrás de los labios y a responder, "no, gracias", con lo cual el encanto quedaba roto. El placer de la lectura no admite terceros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero hay lectores para quienes la experiencia compartida prolonga y profundiza el placer de la intimidad. Acabo de leer un párrafo que me encanta y, antes de cerrar el libro o pasar a otra página, quiero leérselo a otros, regalar a un amigo el nuevo placer descubierto, formar un pequeño ruedo de admiradores de ese texto. Dar un libro a otro lector es decirle: "Éste fue mi espejo; ojalá sea el tuyo". Es así como creamos asociaciones de lectores que tienen algo de sociedades secretas, y es gracias a ellas que ciertos autores no han desaparecido de nuestras bibliotecas canónicas. He regalado innumerables ejemplares de Su mujer mona de John Collier, de la autobiografía de Henry Green, de Contra la corriente de James Hanley, de Rosaura a las diez de Marco Denevi, para poder hablar de lo que me gusta, para que mi placer tenga un eco. En su diario, Hervé Guibert cuenta que compró las Cartas a un joven poeta de Rilke para leer al mismo tiempo que su amigo el libro que éste se había llevado de viaje.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Intimidad solitaria y compartida. La lectura nos ofrece también el placer de la inteligencia. ¿Qué otro arte nos permite pensar con Pascal, razonar con Montaigne, meditar con Unamuno, seguir los vericuetos de la mente de Vila-Matas o de Sebald? No se trata de dejarse convencer con argumentos ajenos, lo que se ha llamado "terrorismo intelectual". Se trata de ser invitados a un momento de reflexión, de convertirnos en testigos de la creación de una idea, como ocurre en los diálogos de Platón o en las novelas de Gombrowicz. Se trata de escuchar y pensar. El resultado puede o no ser compartido; poco importa, ya que el recorrido intelectual no prevé ni conclusión ni destino preciso. Cerramos ciertos libros y nos sentimos más inteligentes, resultado que el autor no puede nunca prever. "El arte alcanza una meta que no es la suya" escribió Benjamin Constant. Lo mismo puede decirse de la lectura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El placer de la inteligencia significa al menos dos cosas: disfrutar del uso de la razón y disfrutar del reconocimiento del mundo. Es banal recordar que la lectura nos lleva a regiones insospechadas; menos banal es recordar que nos hace ciudadanos de tales regiones. Para un lector, todo libro es un museo del universo y, a veces, el universo mismo. Los lectores habitamos El Cairo de Naguib Mahfouz, las islas de Conrad, el Madrid de Galdós, pero también la luna de Wells y de Verne, los universos soñados por Lovecraft y Ursula K. Le Guin, el País de las Maravillas de Lewis Carroll. Hay un cuento (ya no sé quién lo escribió) en el que un hombre leyendo las aventuras de otro que se pierde en el desierto muere de hambre y de sed en su cama, rodeado de comida y de bebida. De forma algo más moderada, todo lector conoce el placer de habitar el mundo creado por otros, de ser su explorador y su cartógrafo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un auténtico explorador goza de lo que encuentra, sea bueno o sea malo; un lector también. Que un libro nos parezca pésimo, no significa que no nos pueda dar placer. Los grandes poetas nos deleitan; otros menos agraciados también son capaces de hacerlo. El inglés Charles Waterton, famoso conocedor de las selvas de Suramérica, se extasiaba ante los animales más feos de la creación, como por ejemplo el sapo de Bahía, repugnante criatura que el Dr. Waterton cogía tiernamente en su mano y acariciaba con cariño, mientras hablaba emocionado de la profunda mirada y espléndido brillo de los ojos del batracio. Igual hacen los lectores con cierta mala literatura. Parafraseando a Wilde, yo diría que hay que tener un corazón de piedra para no morirse de risa ante ciertas páginas de Azorín o de Ángeles Mastreta. O ante este verso del poeta mexicano Díaz Mirón: "Tetas vastas como frutos del más pródigo papayo". Tales abominaciones tienen la marca de un genio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tom Stoppard escribió que para saber si un escritor es bueno o malo, hay que preguntarle a su madre. Más interesante, más entretenido, más placentero es descubrir si es un visionario. Quiero decir, si es capaz de revelarnos en su obra esos pequeños secretos que misteriosamente dan sentido al universo, diciéndonos lo que no sabíamos que sabíamos. Elijo una frase al azar, de la novela de Ana María Moix Las virtudes peligrosas: "La experiencia, en contra de lo que la gente suele opinar, no es ninguna forma de sabiduría... La experiencia, créame, amigo, no es más que una forma de nostalgia".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tales revelaciones resultan menos insólitas que verdaderas. El lector sabe que, en tales casos, el placer no resulta de la sorpresa, que es obra del azar, sino de la confirmación de algo que ya ha intuido vagamente. La orden de Diaghilev a Cocteau -Étonnez-moi! "¡sorpréndame!"- es el deseo de un empresario, no el de un auténtico lector. El lector acepta las sorpresas del texto como un preámbulo amoroso -descubrir que alguien toma café en lugar de té, que duerme del lado izquierdo de la cama, que tararea La violetera en la ducha- pero luego busca un conocimiento más íntimo, más profundo del texto, una familiaridad que se extiende y se renueva con cada relectura. "Cuando diseño un jardín", dice un personaje de Thomas Love Peacock, "distingo lo pintoresco y lo hermoso, y agrego una tercera calidad que llamo lo inesperado". "¿Ah sí? Entonces dígame", responde su interlocutor, "¿qué nombre le da usted a esa calidad cuando alguien recorre el jardín por segunda vez?".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tampoco debemos olvidar el placer de la memoria. Leer es recordar. No solamente esos "actos ocurridos hace mucho tiempo" sino también "los actos recientes de nuestros días". No solamente la experiencia ajena contada por el autor sino también la nuestra, inconfesada. Y no solamente las páginas del texto que vamos leyendo, memorizando las palabras a medida que adquirimos otras nuevas que olvidaremos en la página siguiente, sino también los textos leídos hace tiempo, desde la infancia, componiendo así una antología salvaje que va creciendo en nuestro recuerdo como la obra fragmentaria de un monstruoso autor único cuya voz es la de Andersen, la de San Agustín, la de Quevedo, la de Javier Cercas, la de Cortázar. Leer nos permite el placer de recordar lo que otros han recordado para nosotros, sus inimaginables lectores. La memoria de los libros es la nuestra, seamos quienes seamos y estemos donde estemos. En ese sentido, no conozco mayor ejemplo de la generosidad humana que una biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Leer nos brinda el placer de una memoria común, una memoria que nos dice quiénes somos y con quiénes compartimos este mundo, memoria que atrapamos en delicadas redes de palabras. Leer (leer profunda, detenidamente) nos permite adquirir conciencia del mundo y de nosotros mismos. Leer nos devuelve al estado de la palabra y, por lo tanto, porque somos seres de palabra, a lo que somos esencialmente. Antes de la invención del lenguaje, imagino (y sólo puedo imaginarlo porque tengo palabras), imagino que percibíamos el mundo como una multitud de sensaciones cuyas diferencias o límites apenas intuíamos, un mundo nebuloso y flotante cuyo recuerdo renace en el entresueño o cuando ciertos reflejos mecánicos de nuestro cuerpo nos hacen sobresaltar y darnos vuelta. Gracias a las palabras, gracias al texto hecho de palabras, esas sensaciones se resuelven en conocimiento, en reconocimiento. Soy quien soy por una multitud de circunstancias, pero sólo puedo reconocerme, ser consciente de mí mismo, gracias a una página de Borges, de Jaime Gil de Biedma, de Virginia Woolf, de un sinnúmero de autores anónimos. La lombriz de la conciencia (como la llamó Nicolà Chiaromonte en otra página que me define) denota la incisiva, constante, obsesiva búsqueda de nosotros mismos. La lectura añade a esta obsesión la consolación del placer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El placer ha sido denigrado en nuestra época al entretenimiento superficial, a la distracción, a la facilidad, a la satisfacción egoísta. Confundimos información con conocimiento, terrorismo con política, juego con habilidad manual, valor con dinero, respeto mutuo con tolerancia altiva, equilibrio social con comodidad personal. Creemos que estar contentos (o creer que estamos contentos) es ser felices. Quienes están en el poder nos dicen que para sentir placer tenemos que olvidarnos del mundo, someternos a normas autoritarias, dejarnos subyugar por míseros paraísos, deshumanizarnos. Pero el auténtico placer, el que nos alimenta y nos anima, tiende a lo contrario: a tomar consciencia de que somos humanos, que existimos como pequeños signos de interrogación en el vasto texto del mundo. Quienes tenemos la fortuna de ser lectores sabemos que es así, puesto que la lectura es una de las formas más alegres, más generosas, más eficaces de ser conscientes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114583263601439485?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114583263601439485/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114583263601439485&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114583263601439485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114583263601439485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/elogio-de-la-lectura.html' title='Elogio de la lectura'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-26793101.post-114580706161391892</id><published>2006-04-23T15:39:00.000Z</published><updated>2006-11-12T09:36:03.515Z</updated><title type='text'>Mahmud Darwix</title><content type='html'>MANUEL PLANELLES  -  Córdoba&lt;br /&gt;EL PAÍS  -  Cultura - 22-04-2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estoy en contra de la poesía política o de resistencia inmediata"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mahmud Darwish nació en 1941 en Birwa. Desde que empezó a escribir vive atrapado entre dos realidades: la de ser poeta y la de ser palestino. Como palestino ha sufrido el exilio (dice que todavía lo está porque "Palestina es una gran cárcel"), ha sido perseguido por sus escritos contra la ocupación de Israel y fue miembro activo de la OLP. Como poeta, está considerado uno de los referentes de la lírica árabe actual y ha logrado el reconocimiento también en Occidente. Estos días participa en Cosmopoética, el encuentro de poetas internacionales que se celebra en Córdoba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Es inevitable que surja el problema palestino si se habla con usted de literatura?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy preocupado por esta cuestión. A pesar de que me siento palestino, veo que cuando se habla con un poeta americano no se le pregunta por la política norteamericana. Pero comprendo que el problema en mi tierra es tan largo, tan enquistado y tan doloroso que cualquier palestino quiere hacer algo por poco que sea. Pero me niego a que el único tema existente en la poesía palestina sea el conflicto. Es cierto que todo poeta tiene unas circunstancias históricas concretas pero, si es un buen poeta, tiene que abstraerse para ir de lo concreto a lo universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Está cansado de que se le considere el poeta nacional palestino?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No estoy cansado de eso, estoy cansado de que los lectores de mi poesía crean que saben lo que voy a escribir antes de que lo haya escrito. Pero yo siempre intento sorprenderles. Estoy en contra de la poesía política o de resistencia inmediata. Mi última colección de poemas, por ejemplo, trata de las flores de los almendros. Estoy cansado de algunos intelectuales que quieren encasillarme como un poeta político directo. Curiosamente, me acusan de dos cosas: unos de no ser lo suficientemente nacionalista y otros de ser demasiado político y nacionalista. Pero el lector busca otra cosa. Cuando recito en Palestina siento que lo que quiere la gente es que les lea poesía de amor. Los palestinos están vivos y quieren lo que el resto de la humanidad: amor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;En su poesía hay referencias constantes a la Tora, a los Evangelios, al Corán... ¿Es un afán integrador?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo me siento hijo de todas estas culturas. Yo soy hijo de la tierra palestina y todas las culturas del mundo hunden sus raíces allí. La identidad cultural de Palestina es múltiple, plural. Cuando introduzco en mi poesía elementos relativos a la Tora o a los Evangelios, éstos no son religiosos sino literarios. Mi relación con todos estos libros es literaria. Es importante comprender que todas las religiones se han ido sucediendo unas a otras no para suplantarse sino para complementar un mensaje. Esto es algo que deben aprender los fundamentalistas de todas estas religiones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Árabes y judíos viven de espaldas en lo cultural?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El enfrentamiento entre israelíes y árabes ha dejado de lado la investigación sobre las relaciones culturales. Lo más peligroso de esta lucha es que la están convirtiendo en un combate religioso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold;"&gt;Usted ha dicho que "el mundo se mueve en el poema, pero el poema no cambia el mundo". ¿Qué puede hacer un poema?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El arte tiene algo mágico porque no pretende tener una función clara. Hay bastantes escuelas de pensamiento que creen que la poesía puede cambiar el mundo. Esto es un sueño, todo poeta sueña que con su poema puede cambiar el mundo. Pero lo que tiene que ser indispensablemente es bello. El poema lo que puede hacer es cambiar nuestra forma de ver el mundo. Cambiar nuestra forma de relacionarnos con el mundo porque nos lleva al principio del verbo. Pero la poesía no es como un espejo. Yo escribí una vez que el poema sólo cambia a quien lo escribe. En la poesía también hay una parte de búsqueda personal. Volviendo a Palestina, el poeta palestino siente que tiene que reconstruir un espacio y un tiempo que se han roto pero no tiene otros útiles que no sean las palabras. Con ellas intenta reconstruir una patria o hace de las palabras una patria. Porque la patria última de un poeta son las palabras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Cree que el ritmo es el mayor tesoro de la poesía árabe?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo que el ritmo es lo más importante para cualquier poeta. La musicalidad es el momento que distingue la prosa del verso. Yo no soy un poeta a la manera clásica que defienda los versos y los pies métricos tradicionales, pero considero que el ritmo poético es un elemento indispensable. Es cierto que la literatura árabe es muy rica en metros, pero sorprendentemente la mayoría de los poetas árabes actuales escriben en verso libre. Yo soy uno de los pocos y últimos que escribo con un pie métrico. Lo que hago es buscar en los metros tradicionales pero creando nuevas musicalidades. Escribir poesía sin conocer el ritmo es igual que escribir música sin saber solfeo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/26793101-114580706161391892?l=lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/feeds/114580706161391892/comments/default' title='Comentaris del missatge'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=26793101&amp;postID=114580706161391892&amp;isPopup=true' title='0 comentaris'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114580706161391892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/26793101/posts/default/114580706161391892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lhemerotecadelsenyorjauss.blogspot.com/2006/04/mahmud-darwix.html' title='Mahmud Darwix'/><author><name>quim roig</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11029605942170246001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='18' src='http://4.bp.blogspot.com/_vxTQP7WNEo8/SRME40CPr2I/AAAAAAAAAeE/cPhjqzyg_BI/S220/diario2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
